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Meditaciones navideñas y saturnales

29 diciembre, 2019

 

Los expertos en historia de las religiones buscan el origen de las fiestas cristianas en fiestas paganas, mucho más antiguas, que celebraban el comienzo de un nuevo ciclo de luz. Reconocer el origen anterior al cristianismo de las fiestas navideñas, más que un motivo para descreer en ellas, debiera ser una razón para sumarse a las celebraciones, para participar del mismo impulso que ha llevado a los seres humanos de muchos tiempos y culturas a celebrar el final de los días cortos y el comienzo de los días largos. Es fácil imaginar la angustia de los primeros humanos al constatar que cada día la claridad era menor y la oscuridad mayor. De haber habido periodismo amarillo y demagogia política, nuestros remotos antepasados se hubieran desayunado en la cueva con noticias como: “De seguir así, todo el tiempo será de noche”, o “Si el chamán no hace algo para remediar la debilidad del sol, va a ser necesario comérselo (al chamán, claro)”. Sin duda, argumentos como este último debieron contribuir a que los chamanes desarrollaran un notable conocimiento astronómico y, de camino, seguramente también un buen relato para atribuirse el mérito del alargamiento de los días. Lo que viene a darnos una idea de hasta donde se puede rastrear el comportamiento de los responsables políticos de la Economía cuando se atribuyen el mérito de la parte buena del ciclo económico.

 

Bajo la Historia discurre la Biología. Si los historiadores rastrean el origen de nuestras actuales instituciones en otras más antiguas, los primatólogos estudian los comportamientos de nuestros primos los chimpancés y los bonobos y encuentran en los genes el origen de prácticas que pensamos inventadas por la cultura. Estos días hemos podido ver en los medios de comunicación a dos chimpancés hembras haciendo algo que cabría definir como bailar una conga y, además, muy bien. Como muchos sospechábamos el baile está en los genes (aunque no en los míos). Supongo que la noticia me llamó la atención porque ando leyendo a Frans de Waal, uno de los mayores expertos mundiales en primates. La tesis de Waales que muchos de nuestros comportamientos, que pensamos aprendidos culturalmente, tienen una notable programación biológica, lo que se puede comprobar por suparecido con los de otros primates. Naturalmente, nunca mejor dicho, la cosa no se queda ahí, y los biólogos encuentran parecidos más que razonables entre nuestras instituciones y los comportamientos de animales mucho más lejanos evolutivamente de nosotros que los primates.

 

En fin, que estamos en las fiestas de Navidad y Año Nuevo, y que debemos felicitar a los cristianos, porque para ellos estas fiestas son una expresión de renovación y esperanza, y también a los paganos, porque también para muchos de ellos estos días significan un motivo para el optimismo, y probablemente a toda la naturaleza de nuestro hemisferio, que, a su modo, también empieza a sentir y celebrar, seguramente sin saber, que comienza un nuevo periodo de luz. Ahora ya solo falta que empiece la legislatura. Felicidades.

Publicado en los diarios SUR y El Correo el 29 de diciembre de 2019

One Comment
  1. 30 diciembre, 2019 1:06

    En fin, que estamos en las fiestas de Navidad y Año Nuevo, y que es un buen momento para destacar entre toda la naturaleza de nuestro hemisferio y enviarle una muy especial felicitación al bloguero felicitador que tanto nos ilumina las oscuridades de la política. ¡Feliz Año 2020!, y mejor, sí, con un buen gobierno.

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