Skip to content

¿Qué hay de nuevo?

30 abril, 2017

 

Me escribía un amigo el pasado viernes: ¿qué más tiene que pasar para que echemos a Rajoy? Mi amigo es una de las personas más inteligentes y honestas que conozco. Haciendo uso del privilegio de la edad, le contesté preguntándole: ¿qué más tenía que pasar en febrero del año pasado? ¿Era necesario que encarcelaran al ex presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, para que los dirigentes de Podemos se convencieran de la necesidad de sustituir al presidente Rajoy? Después de todo, ahora el presidente Rajoy podría argumentar que nunca supo lo que hacía González, pero difícilmente podría sostener, ahora o hace un año, que su conciencia no sabía lo que tecleaba su propia mano en su propio móvil presidencial, cuando animaba al tesorero de su partido a resistir mientras él hacía lo que podía.

 

Es evidente que la respuesta a mi pregunta es no. Cualquier persona inteligente y honesta respondería que no, que no era necesario que encarcelaran a González para que Podemos tomara conciencia, a las alturas de febrero de 2015, de la necesidad de relevar a Rajoy en la presidencia del Gobierno. Podemos se ha formado y crecido, como partido político, a lomos de la indignación. No es posible que, en febrero del año pasado, Podemos necesitara más pruebas para apoyar lo que ahora dice estar dispuesto a apoyar, es decir, una opción de gobierno que pase por PSOE y Ciudadanos. Todo lo contrario, los que se presentan como campeones de la pureza política, como le ocurría a la princesa del cuento con el garbanzo, deberían haber sido los primeros y los más sensibles a la corrupción. ¿Qué hay de nuevo ahora?

 

Mi amigo todavía no ha contestado a mis preguntas, pero Podemos debería explicar por qué hace un año su prioridad era formar un imposible gobierno de izquierdas, suponiendo que ERC sea un partido de izquierdas, al precio de la ruptura de la unidad de España, antes que apoyar a un posible gobierno de limpieza democrática. Un gobierno de centro izquierda del PSOE y Ciudadanos al que Podemos hubiera podido condicionar parlamentariamente, apoyando desde el Congreso las medidas de su preferencia. Un cínico me diría que da igual, que lo importante es lo que piensan ahora, pero mi amigo no es un cínico, y no me ha contestado. Quizá porque sabe que Podemos plantea ahora la moción de censura contra el presidente Rajoy, por la misma razón que no apoyó en febrero del año pasado a un presidente del gobierno propuesto por el PSOE.

 

Por cierto, no quiero dejar de honrar en este artículo, ya que hablamos del gobierno de la Comunidad de Madrid, a Tomás Gómez y a sus compañeros del PSM, en especial a Maru Menéndez, que tanto, y con tanto arrojo, lucharon contra la corrupción y las políticas privatizadoras de los gobiernos de Aguirre y González. Y que finalmente cayeron, víctimas no de González y Aguirre, sino del último secretario general del PSOE, y ahora de nuevo candidato, que aprovechó un ataque de la derecha más tóxica que ha tenido nuestro país desde la Transición, para intentar deshonrar, y conseguir destruir políticamente, a unos compañeros ejemplares.

Publicado en el diario SUR el 30 de abril de 2017

One Comment
  1. JULIO CARABAÑA MORALES permalink
    30 abril, 2017 23:35

    ¡Noventa y nueve por cien de acuerdo! No solo pide ahora lo que rechazó hace un año por la misma razón, sino con la misma arrogancia. Por lo menos podría empezar entonando un mea culpa, o haciendo autocrítica. Por cierto, si Tomás Gómez fue tan injustamente tratado, ¿no debería también su partido ofrecerle algún tipo de reparación? Aunque solo fuera informar de que fue injustamente tratado.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: