Skip to content

Encuestas caducadas

27 septiembre, 2015

Esta noche caducan todas las encuestas electorales. Personalmente nunca he tenido la afición de destripar ningún electrodoméstico roto para ver qué se puede aprovechar, pero comprendo muy bien a las personas que lo hacen porque a mí me pasa algo parecido con las encuestas. El reciclaje de encuestas es una costumbre que me quedó de la época en que hice mi tesis doctoral.

De modo que, aprovechando que el CIS colgó hace unos días en su página de Internet los microdatos de la encuesta preelectoral sobre las elecciones al Parlamento de Cataluña me puse a cacharrear con ellos. Mi objetivo no es otro que encontrar materiales que nos puedan ser muy útiles mañana mismo, más o menos a la misma hora en que nos demos cuenta de que las elecciones no han resuelto ningún problema.

Una pregunta que no aparece cruzada en el informe del CIS, pero que está disponible en los microdatos de la encuesta es la referida al idioma, catalán o castellano, en el que la persona entrevistada quiere que le hagan las preguntas. Un 55% responde que en castellano y un 45% en catalán. Conviene recordar que se trata de una encuesta estadísticamente representativa, así que esos datos se pueden extrapolar con un pequeño margen de error a toda la sociedad catalana. Debe de haber pocas sociedades tan perfectamente bilingües como la catalana, admiro con sana envidia cómo mis amigos catalanes pasan de un idioma al otro casi sin darse cuenta. Pero resulta que el idioma no es indiferente a la hora de evaluar algunas cosas para las que sí debería serlo. Así, por ejemplo, 64 de cada 100 personas que responden a la encuesta en castellano valoran la gestión del presidente Mas como mala o muy mala. Por el contrario, de cada 100 personas que contestan en catalán a la encuesta, sólo 17 consideran que la gestión de Mas sea mala o muy mala y, por el contrario, 55 consideran que es buena o muy buena. ¿No debería pensar sobre esto el presidente Mas esta noche cuando acabe el recuento?

Durante años se ha puesto al nacionalismo catalán como un ejemplo del llamado nacionalismo cívico, en contraposición con el nacionalismo étnico. Se nos dijo que el proceso de inmersión lingüística e integración social había sido un éxito, y que la sociedad catalana es una sola comunidad política, y no dos. Sin embargo, cuando se pregunta sobre qué tipo de organización territorial les gustaría a los entrevistados, un 74% de los que responden en catalán querrían “un Estado en el que se reconociese a las comunidades la posibilidad de convertirse en estados independientes”. En tanto que sólo una minoría, el 14%, de los que contestan a la encuesta en castellano querría lo opuesto, es decir, un Estado centralista. De modo que hay unos catalanes que son mayoritariamente considerados con los intereses y deseos de los catalanes que responden a las encuestas en catalán, y otros que no son tan considerados con sus conciudadanos que responden en castellano. Sería bueno que, a partir de ahora, cuando alguien hable de los catalanes, o en su nombre, explique a qué catalanes se refiere.

Publicado en los diarios SUR y El Correo el 27 de septiembre de 2015

One Comment
  1. JULIO CARABAÑA MORALES permalink
    28 septiembre, 2015 0:39

    Muy interesantes los dos cruces, y más si cabe el segundo. Mirando no encuestas, sino la evolución de los resultados electorales, sorprende que haya tan pocos partidarios de un Estado más centralista. De 2010 al día de hoy, los nacionalistas han perdido cuatro escaños, de 76 a 72. Eso sí, han progresado los independentistas: en 2010 CiU sacó 62, ERC 10 y SI (el partido de Laporta) 4; hoy CDC y ERC juntos han sacado 62, y la CUP ha sacado 10. En cambio, los partidos a los que se achaca el centralismo han pasado de 21 escaños en 2010 (18 el PP, 3 Ciudadanos) a 36 en el día de ayer (me han dado las doce escribiendo). Pedro Sánchez ha dicho que el ‘prusés’ ha producido polarización, pero parece que solo entre autonomistas e independentistas

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: