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A los nacionalistas los trae la cigüeña

13 septiembre, 2015

No estoy de acuerdo con los nacionalistas, pero son inevitables. Los nacionalistas creen en la idea de nación. Es verdad que lo que para unos nacionalistas es una nación, para otros es un problema; pero en todo caso, todo nacionalista cree en “su” idea de nación. En sociología nos enseñaban la diferencia entre status adscrito y adquirido. Adscrito es el que te cae encima nada más nacer, sin que tú hagas nada para merecerlo. Adquirido es el que tú consigues por tus propios méritos. Por ejemplo, el status de profesor de universidad. Normalmente a ninguna madre le dicen: “acaba de tener usted un profesor titular de sociología”. Eso te toca ganártelo.

Para los nacionalistas la nación es algo más bien natural, y adscrito, que político y adquirido, entras a formar parte de una nación como entras en la familia: naciendo. En esto los hay más o menos estrictos. Los hay que no te dejan entrar de ninguna manera, y los hay más flexibles, como la tribu de los crows, que para darle la nacionalidad a Richard Harris, en Un hombre llamado caballo, lo colgaban con unos ganchos por las tetillas a una viga y le daban vueltas, aquí recientemente se ha aprobado hacerles un examen a los sefardíes que quieran ser españoles, lo que, dependiendo del temario, puede ser un avance en comparación con los crows,. En mi caso, advertido de que se iniciaba la década prodigiosa, me presenté en Málaga un uno de enero de 1960, no fuera a perderme algún prodigio, y a ojos de los nacionalistas que mandaban entonces en España, yo era varón y español. Lo que, en general, me ha traído importantes ventajas, y eso sin que me colgaran por las tetillas ni me tuviera que estudiar ningún temario.

Es verdad que algunos status son más fáciles de adscribir que otros, por ejemplo, lo de varón o mujer es relativamente sencillo, pero lo de la nacionalidad necesita un contexto. Así, mirando al niño a pelo, o a piel, depende de cómo sea el niño, no es tan fácil adscribirle la identidad nacional. Si estás en África y te encuentras a un bebe de piel clara, ojos azules y pelo rubio, en una cabaña de madera encima de un árbol, puedes estar seguro de que no es guineano, sino que probablemente sea lord Greystoke, y tu, casi seguro, un gorila. Y, por mucho que te esfuerces como gorila en educarlo como a un hijo, estarás criando a un inglés, te dirá un nacionalista. Ahora bien, si estás en un paritorio de Estados Unidos, y el bebe es de piel oscura, puedes apostar la vida a que el niño es norteamericano. Por eso, a cierta edad, lo mejor es preguntar.

En la reciente encuesta preelectoral del CIS para Cataluña, preguntados por su identidad, un 22% de los entrevistados afirman que se sienten sólo catalanes. Y un 5% sólo españoles. Un 73%, por tanto, se sienten españoles y catalanes. ¿Es Cataluña una nación? Parece más que una nación, parece un territorio en el que convive muy bien una sola comunidad política formada por personas que tienen distintos sentimientos de identidad nacional y pertenencia. Que Cataluña sea un Estado independiente o una provincia de un Estado centralista, son dos opciones que no encajan con esa realidad social, porque ambas violentan a la gran mayoría de sus ciudadanos. Es algo que los nacionalistas españoles y catalanes nunca han entendido. Yo tampoco los entiendo a ellos, aunque sí entiendo que son inevitables.

Publicado en los diarios SUR y El Correo el 13 de septiembre de 2015

2 comentarios
  1. JULIO CARABAÑA MORALES permalink
    13 septiembre, 2015 22:43

    Sugeriría distinguir entre nacionalidad y ciudadanía, o entre nacionalistas étnicos y nacionalismos cívicos. En estos momentos la mayoría de los nacionalistas españoles son cívicos; es decir, piensan y sienten que España es un producto de la historia común de diversas y confusas peculiaridades étnicas, que nunca o apenas tuvieron entidad política. Por eso no logran entender que ahora, justo ahora, después de que la Constitución les reconociera incluso más de lo que nunca han sido, haya políticos que abusen de la Constitución (y de la buena fe de otros políticos) para lanzar proyectos de Estados nuevos y tampoco que haya tanta gente que los crea.

  2. 14 septiembre, 2015 9:02

    Es curioso, que en las elecciones catalanas, solo se hable de independencia, en vez de los,problemas de los ciudadanos.
    Una vez mas la izquierda y la mayoría de los ciudadanos han caído en la trampa de la hábil chapucera derecha.
    Los dirigentes catalanes de derechas, están defendiendo con uñas y dientes, por,una parte el no,ir a la cárcel por sus fechorías y por otra seguir manejando,el,cotarro , para así continuar haciendo lo mismo. Pero al igual que en resto de España, los ciudadanos catalanes, cierran los ojos y se dejan robar y consienten una mala administración, que abre embajadas y cierra salas en los hospitales, por ejemplo, sin decir que las calles de sus pueblos y ciudades están sucias, porque no hay dinero . España no les roba, quienes les roban los tienen en casa e inc,uso les llaman honorables con sus clanes familiares y de amiguetes, unidos en la mala gestión política y económica y para ello enarbolan la bandera del nacionalismo. Y eso de las banderas….

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