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No podemos

7 junio, 2015

El líder de Podemos, señor Iglesias, ha exigido al candidato socialista a la presidencia de Castilla La Mancha, señor García Page, que se baje el sueldo al equivalente de tres salarios mínimos. Así que para empezar a hablar de un posible acuerdo entre Podemos y el PSOE, el presidente de la Comunidad de Castilla La Mancha deberá ganar 1.945,8 euros al mes. Más o menos lo que viene a ganar un profesor de primaria. Es posible que a algunas personas les parezca un sueldo excesivo. A otras, por el contrario, les parecerá escaso. En todo caso el señor Iglesias acaba de proporcionar un magnífico tema de debate para las sobremesas de los radicales satisfechos. Un debate que puede durar tanto como duren los gin tonics. No hay prisa.

Es verdad que la señora Cospedal se adelantó hace unos años cuando quitó los sueldos a los entonces recién elegidos diputados castellano manchegos. Así que la propuesta del señor Iglesias no es nueva, ni tampoco más radical que la de la señora Cospedal. A pesar de sus coincidencias, ambas propuestas tienen diferentes matrices ideológicas. El objetivo de Cospedal es que los políticos sean ricos por su casa, en la tradición del partido oligárquico de Atenas, opuesto a que se pagara el misthos a los cargos públicos. Por el contrario, el objetivo del señor Iglesias es que los políticos sean pobres, eso sí, dentro de un límite. Porque por debajo del salario que propone están dos tercios de los salarios en nuestro país. Por alguna razón, que en unos casos tiene que ver con Rousseau y Robespierre y en otros con el Sermón de la Montaña, pero raramente con haber padecido personalmente la pobreza, siempre hay personas bienintencionadas de clase media que suelen pensar que la miseria engendra bondad. Claro que, desde ese punto de vista, el dirigente de Podemos es un revisionista porque, según su teoría, si en lugar de tres veces el salario mínimo se les pagara el salario mínimo sin más, los políticos alcanzarían el nivel óptimo de virtud.

Sea en la versión de Iglesias o en la de Cospedal, este es todo el cambio posible que los bienintencionados chicos y chicas de la clase media radical pueden ofrecer. Cuando Cospedal obtuvo la mayoría absoluta, el primer tema de la agenda de los castellano manchegos eran sus 216 mil parados. Ahora son 284 mil. Cospedal no ha conseguido bajar el paro, pero bajó el sueldo de los representantes que habían elegido los ciudadanos. Magro consuelo para los nuevos parados. Ahora Podemos tampoco tiene un plan para conseguir que esos 284 mil parados cobren al menos una vez al mes el salario mínimo, pero sí lo tiene para que el presidente de la comunidad autónoma cobre, todos los meses, tres veces el salario mínimo. Los representantes de Podemos deberían pensar, cuando negocien con los demás, que no tienen ni ideas mucho mejores, ni más estatura moral, ni mejores intenciones que sus interlocutores; sólo votos prestados temporalmente por los ciudadanos. Llaneza muchachos, cuando se exige humildad lo mejor es ofrecerla primero.

Publicado en los diarios SUR y El Correo el 7 de junio de 2015

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