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Dos intervenciones parlamentarias sobre Mauthausen

15 mayo, 2015

Estos días se ha conmemorado el 70 aniversario de la liberación del campo de exterminio de Mauthausen. El 28 de abril la Comisión Constitucional del Congreso aprobó, por unanimidad, una Proposición No de Ley del PSOE para honrar a las víctimas de Mauthausen. El 12 de mayo debatimos en el Pleno una Moción consecuencia de una Interpelación Urgente de ERC al Gobierno sobre los actos conmemorativos del 70 aniversario. Los socialistas propusimos una enmienda a ERC con el objetivo de lograr la unanimidad de la cámara, pero ERC dijo NO a nuestra enmienda y exigió que su moción fuera votada en los términos en los que estaba formulada. La moción de ERC tenía dos puntos, que fueron votados separadamente, el PSOE votó a favor del punto en el que se establecía el reconocimiento y la reparación a las víctimas de Mauthausen, y se abstuvo en el punto en el que se establecía que el Jefe del Estado pidiera perdón a las víctimas de Mauthausen. De modo que fue ERC quien dijo NO al PSOE, y no el PSOE quien dijo NO a ERC. Los socialistas trabajamos para alcanzar un acuerdo unánime en el Pleno como el que habíamos conseguido unos días antes en la Comisión Constitucional. Algunas personas han tratado de tergiversar lo sucedido en el Congreso, otras, de buena fe, se han hecho eco de esa tergiversación. Me parece que, en este caso, la verdad es demasiado insoportable como para, además, cubrirla de mentiras. Así que dejo aquí la posición del Grupo Socialista, que tuve el honor de representar, en ambos debates. En los dos casos se trata de la intervención literal, tal como aparece recogida en el Diario de Sesiones.

CORTES GENERALES
DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS
PLENO Y DIPUTACIÓN PERMANENTE
Año 2015 X LEGISLATURA Núm. 279
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. JESÚS POSADA MORENO

Sesión plenaria núm. 262 celebrada el martes, 12 de mayo de 2015
MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIONES URGENTES:
– DEL GRUPO PARLAMENTARIO MIXTO, SEÑOR TARDÀ, SOBRE LOS ACTOS DE CONMEMORACIÓN DEL SETENTA ANIVERSARIO DE LA AUTOLIBERACIÓN DEL CAMPO DE EXTERMINIO DE MAUTHAUSEN, DONDE FUERON ASESINADOS MÁS DE SIETE MIL REPUBLICANOS DEL ESTADO ESPAÑOL, Y OTROS CAMPOS, ASÍ COMO DEL FIN DE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. (Número de expediente 173/000210).

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor Tardà. Como ha dicho el señor Tardà, han sido presentadas dos enmiendas a esta moción. En primer lugar, por el Grupo Socialista, tiene la palabra el señor Torres Mora para defender su enmienda.

El señor TORRES MORA: Muchas gracias, señor presidente.
Señor Tardà, este debate debería acabar bien. Debería acabar con un acuerdo unánime de toda la Cámara para honrar a las víctimas de los campos de concentración nazis, porque cuando se trata de honrar a alguien la unanimidad es esencial. Creo que estará de acuerdo conmigo en que las víctimas de la violencia humana, y en particular de la violencia política moderna, es decir, las víctimas de los totalitarismos y del terrorismo, tienen una condición en común: que sus victimarios las desposeyeron de su humanidad para convertirlas en cosas, en medios, en instrumentos. Pero los seres humanos no somos instrumentos de nadie. Los seres humanos somos fines en nosotros mismos, nacemos para la vida y para la libertad, y la vida y la libertad no pueden sernos arrebatadas porque si nos las arrebatan nos arrebatan nuestra dignidad humana.

Por eso precisamente cuando hablamos de las víctimas debemos ser muy prudentes para no añadir a la ignominia de la instrumentalización que hicieron de ellas sus victimarios una nueva instrumentalización, la nuestra, aunque sea con la mejor voluntad. Usted sabe de lo que le hablo, señor Tardà. Usted es una persona inteligente; seguro que si se para a pensar caerá en la cuenta de que la instrumentalización de las víctimas no es algo que solo le pueda ocurrir a los otros.

Mi grupo ha presentado una enmienda a la moción que han traído ustedes. Nuestro objetivo es producir un acuerdo más amplio. Ustedes proponen que el jefe del Estado, en nombre de la democracia española, pida perdón a las víctimas de Mauthausen, pero permítame que le diga, señor Tardà, que lo que les hicieron a las víctimas de los campos de concentración nazis no puede ser perdonado. No es algo que diga solo yo, alguien que dedicó mucha inteligencia a comprender el significado del nazismo, Hannah Arendt, escribió: “Cuando lo imposible es hecho posible, se torna un mal absolutamente incastigable e imperdonable que ya no puede ser comprendido ni explicado por los motivos malignos del interés propio, la sordidez, el resentimiento, el ansia de poder y la cobardía. Por eso la ira no puede vengar, el amor no puede soportar, la amistad no puede perdonar”. ¿Con qué derecho podemos pedir a las víctimas de los campos de concentración nazis que perdonen? ¿A quién tienen que perdonar? ¿Por qué se empeña usted en que los españoles de la democracia pidan que sean perdonados los pecados de Franco y Serrano Suñer? ¿Los perdonaría usted, señor Tardà, si estuviera en su mano? Además, el que pide perdón asume la culpa; aunque sea vicariamente, asume la autoría de un crimen.

Señor Tardà, ¿por qué nos identifica usted a los españoles y a las españolas actuales con aquellos criminales? ¿No se ha dado cuenta usted aún de que nosotros nos identificamos con las víctimas? ¿No se ha dado cuenta de que es a las víctimas a las que honramos y que es a los criminales a los que negamos y rechazamos? ¿Por qué íbamos a pedir perdón para ellos? Y, por otra parte, ¿quién puede perdonar aquello? ¿Quién tiene derecho a perdonar a Franco y a Serrano Suñer por haber mandado a 10.000 compatriotas nuestros al infierno? Aquellos dos hombres llegaron a las más altas magistraturas de nuestro país mediante un golpe contra nuestra democracia, no por el voto de nuestro pueblo. En su visita a Mauthausen, el presidente Rodríguez Zapatero dijo: Os dejaron injustamente sin patria, porque una patria es solo un país con justicia y libertad. Aquellos hombres nos dejaron a todos sin patria, nada nos une a ellos.

No, señor Tardà, lo que hicieron no puede ser perdonado. La humanidad no puede perdonar lo que aquellos hombres le hicieron a la propia humanidad. Por desgracia, no hay ni un perdón ni un castigo a la altura del crimen que cometieron; ningún castigo es suficiente, no hay forma de vengarse y no hay forma de reparar con justicia humana un crimen que escapa a lo humano. La sed de las víctimas no puede ser saciada; en eso consiste lo que les hicieron. Ellos abrieron la puerta, una puerta que no ha sido cerrada para siempre, una puerta en la que tenemos que hacer guardia permanentemente. Los nazis demostraron que los seres humanos pueden hacer cosas que no tienen reparación alguna; demostraron que todo es posible.

Por supuesto que la democracia debe hacerse responsable de las deudas de la dictadura, pero no puede hacerse responsable de sus culpas, y hay una diferencia notable entre una cosa y otra, señor Tardà. Nuestro deber, el deber de la España democrática hacia las víctimas del holocausto nazi es un deber de solidaridad y de reconocimiento, por eso lo mejor que podemos hacer es honrarlas sin pedirles nada a cambio, sin pedirles que perdonen. Y nuestro deber para con la humanidad es mantener la memoria de lo que ocurrió para que no vuelva a repetirse. Si usted quiere que pidamos perdón para los crímenes de Franco y de Serrano Suñer no podrá contar con los votos del Partido Socialista Obrero Español; ni hoy ni nunca podrá contar con nuestros votos. Si usted quiere honrar a las víctimas de los campos de concentración nazis, hoy usted puede lograr un acuerdo unánime.
Muchas gracias.

CORTES GENERALES, DIARIO DE SESIONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS,
COMISIONES
Año 2015 X LEGISLATURA Núm. 797
CONSTITUCIONAL
PRESIDENCIA DEL EXCMO. SR. D. ARTURO GARCÍA-TIZÓN LÓPEZ
Sesión núm. 31 celebrada el martes, 28 de abril de 2015
PROPOSICIÓN NO DE LEY: SOBRE HOMENAJE A LOS ESPAÑOLES DE MAUTHAUSEN. PRESENTADA POR EL GRUPO PARLAMENTARIO SOCIALISTA. (Número de expediente 161/003577).

El señor PRESIDENTE: Señorías, reanudamos la sesión.
El siguiente punto del orden del día es el debate y votación de la proposición no de ley presentada por el Grupo Parlamentario Socialista sobre homenaje a los españoles de Mauthausen. Tiene la palabra el señor Torres Mora por parte del Grupo Parlamentario Socialista.

El señor TORRES MORA: Señorías, el próximo martes se cumplen setenta años de la liberación del campo de concentración nazi de Mauthausen. Ese campo fue conocido como el campo de los españoles, porque en él fueron internados unos 7.500 de los 10.000 españoles que fueron deportados a los campos de exterminio entre 1940 y 1945. De ellos, 5.000 encontraron la muerte en aquel campo y de los que salieron en la actualidad solo viven unos 25. Recientemente, el Estado francés les ha concedido la Legión de Honor con motivo de este 70.º aniversario. El Estado francés reconoce así a unos compatriotas nuestros, su heroísmo en la lucha por la libertad y también su condición de víctimas del totalitarismo. Es mucho más que razonable que nosotros, los españoles, hagamos algo en el mismo sentido. Eso es lo que se pide en esta proposición no de ley, que el Gobierno organice un acto de conmemoración y reconocimiento y se les otorgue una condecoración a los supervivientes españoles de los campos de concentración nazis. En esto consiste en resumidas cuentas la proposición no de ley que hoy presenta el Grupo Parlamentario Socialista y, aunque la iniciativa ha partido de mi grupo, estoy convencido de que el espíritu que la anima recoge el sentir de todos los grupos. Cada cual podrá, legítimamente, echar de menos o de más alguna cosa en el texto de la proposición no de ley, pero podemos estar de acuerdo en lo esencial. A mi juicio, lo esencial tiene que ver más con la filosofía que con la historia, así que les ruego que me permitan ir de la mano de la pensadora Hannah Arendt y de su monumental obra sobre los orígenes del totalitarismo. (El señor vicepresidente, Vera Pró, ocupa la Presidencia).

Los campos de exterminio nazis fueron algo realmente nuevo en la historia de la humanidad. No eran nuevas las guerras, ni las violaciones, ni las matanzas de poblaciones, de hecho el exterminio de poblaciones enteras se había practicado en las colonizaciones de América, de África o de Australia, ni siquiera era nuevo el trabajo esclavo. La novedosa especificidad de los campos nazis ?lo dice Hannah Arendt? es que se adentraron por primera vez en el terreno donde todo es posible; no en el terreno donde todo está permitido, que formaba parte ya de la concepción utilitarista decimonónica del sentido común, sino en un terreno en el que el sentido común no podía creer en la idea llevada a la práctica de que todo es posible, incluso cambiar la naturaleza humana hasta convertir a los seres humanos en animales que no se quejan. Dice Arendt: «El infierno totalitario demuestra solo que el poder del hombre es más grande de lo que se había atrevido a pensar y que el hombre puede hacer realidad diabólicas fantasías sin que el cielo se caiga o la tierra se abra».

Inicialmente, en manos de las SA los campos de concentración eran parques de recreo para bestias con forma humana, pero para personas que realmente debían estar recluidas en manicomios o en cárceles. Pero cuando adquirieron su verdadera especificidad los campos de concentración fue cuando las SS los convirtieron en fríos y metódicos campos de entrenamiento, en los que hombres perfectamente normales, los guardianes, eran convertidos en auténticas bestias diabólicas. Los campos de exterminio crearon un espacio único en la tierra, un espacio en el que no cabía ni el temor ni la esperanza, ni el temor de los malvados ni la esperanza de los buenos; un verdadero infierno en el que la vida estaba obstruida y también la muerte estaba obstruida, de tal forma que la muerte dejó de ser una escapatoria. A ese estado de muertos en vida se redujo a una parte de la humanidad, en la que estaban incluidos algunas decenas de miles de españoles. Si es importante para nosotros que se tratara de españoles, lo más importante es que esos españoles, y no fueron los únicos españoles, nos unieron a la historia de la misma y única humanidad. Eso es lo que deberíamos recordar.

¿Cómo fue posible algo así? Vuelvo a Hannah Arendt. Abro comillas. Hay solo algo que parece discernible. Podemos decir que el más radical ha emergido en relación con un sistema en el que todos los hombres se han tornado igualmente superfluos. El peligro de las fábricas de cadáveres y de los pozos del olvido es que hoy, con el aumento de la población y de los desarraigados, constantemente se tornan superfluas masas de personas. Las soluciones totalitarias pueden muy bien sobrevivir a la caída de los regímenes totalitarios, bajo la forma de fuertes tentaciones que surgirán allí donde parezca imposible aliviar la miseria política, social o económica en una forma digna del hombre. Cierro comillas.

Hoy, más que en 1948, cuando escribió Hannah Arendt su libro, el orden mundial produce de manera sistemática masas de seres humanos superfluas para el sistema económico y social, y en masa mueren cerca de nuestras costas europeas en estos días. Cuando se habla de víctimas, a todo el mundo le parece poco el reconocimiento y poca la justicia para las suyas, pero, por desgracia, es frecuente encontrar personas que consideran excesivas y extemporáneas las peticiones de los otros para sus víctimas. Si hiciéramos un esfuerzo de empatía, podríamos comprender que las víctimas son de todos y que, en cierto modo, no hay forma humana de saciar la sed que generan las víctimas. Alguien podría decir que este homenaje a esos españoles llega tarde, y me atrevería a decir que sí, que llega setenta y cinco años tarde, que es cuando llegaron los primeros deportados españoles a Mauthausen. Pero en cierto modo aún estamos a tiempo, no de salvar a aquellos españoles, sino de salvar a la humanidad, a la que pretendían destruir quienes hicieron aquellos campos a los que fueron a parar aquellos compatriotas nuestros. Es la idea de una humanidad superflua la que ya no es nueva, y esa es la idea que deberíamos combatir, recordando y homenajeando a las primeras víctimas de la historia de esa idea. Me gustaría que ese fuera el corolario de esta iniciativa, que espero y les pido que voten pacíficamente como está expresada.

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