Skip to content

Volver

29 diciembre, 2013

Estos deberían ser días agitados en lo familiar y tranquilos en lo político, pero no. El ministro de Justicia decidió que eran buenas fechas para anunciar una mayor injerencia del poder político en el ámbito íntimo de decisión de las mujeres. Lo que ha supuesto una notable pedrada en las aguas tranquilas de las fiestas. Sin duda la iniciativa del Gobierno de una regulación más restrictiva de la interrupción voluntaria del embarazo va a dar lugar a un intenso debate social que no ha hecho sino empezar. Un debate en el que el PP tendrá que echar mano de los mejores expertos en comunicación para convencer a una buena parte de su electorado.

El propio ministro de Justicia inició esta semana la campaña a favor de su ley con una entrevista en un diario conservador de la capital de España. El diario con el que según su propia doctrina, la del ministro, se casaría; aunque para irse a la cama prefiere otros periódicos teóricamente más liberales. Una metáfora, la verdad, bastante imaginativa para un defensor de la moralidad familiar y de los valores del catolicismo. Pero, ¿a quién sorprendería que un ministro muy católico fuera también muy pecador? Total, pensarán algunos, no sin gran parte de razón: lo que determina que un político sea muy católico no es lo que hace en su vida privada, sino lo que hace en su vida pública, es decir, lo que se publica en el Boletín Oficial del Estado. Y lo cierto es que el ministro de Justicia es un político muy católico, al menos en el sentido del actual presidente de la Conferencia Episcopal.

No solo porque la idea de ocupar los espacios del poder político contravenga el mandato evangélico de separar las cosas de Dios de las del Cesar, pero la verdad es que siempre me ha llamado la atención que algunos sectores del catolicismo tengan más fe, a la hora de garantizar el cumplimiento de su doctrina, en el monopolio de la violencia del Estado, que en la fuerza moral de sus creencias religiosas. Como si las eternas penas del infierno fueran menos eficaces que las penas de cárcel, sobre todo después del endurecimiento del Código Penal. Un endurecimiento que también ha protagonizado el mismo ministro que algunos medios de comunicación, supuestamente liberales, trataron de vendernos como el culmen de la derecha progresista.

Dice un amigo que, en lo relativo a la personalidad, a partir de los seis años ya todo es geriatría y nada puede cambiarse. Cuando el ministro de Justicia entró en política tenía bastante más de seis años; y en un momento en el que los jóvenes de nuestra edad estábamos mayoritariamente con la izquierda, aunque solo fuera como reacción a la dictadura, él eligió militar no ya en la UCD de Suárez, sino en la AP de Fraga. No cabe duda de la radicalidad de sus convicciones de entonces. El ministro no ha cambiado, sigue siendo un representante político ejemplar de esa derecha que abortaba en Londres y se confesaba en España. Algunos no aprecian la bondad de nuestra Transición, pero este ministro ayuda a comprenderla. Lentamente, en el BOE, va apareciendo, ahora, la España que ellos querían entonces.

Publicado en el diario SUR el 29 de diciembre de 2013

One Comment
  1. 30 diciembre, 2013 12:21

    Pues acabas bien el año. Lo de católico y pecador van unidos, para eso tienen el sacramento de la confesión. Al antiabortista ex-alcalde derrochador y ministro católico,hay que preguntarle por la calle Toledo. Aseguro que entró en política desde que fue engendrado, ver los antecedentes de sus progenitores. Para tu información, quienes abortaban en Londres, eran mujeres humildes que pedían dinero prestado para ello e iban acompañadas por maridos y novios. Había que verles las caras en el avión de regreso.Las m ujeres que no podían conseguir dinero, abortaban en pisos lúgubres, con las parteras, muchas de ellas morían desangradas. Las niñas guapas y ricas de derechas, abortaban y abortan en España en hospitales regentados por religiosas, donde médicos amigos o de la propia familia, les quitan un mioma. Aparecen como una rosa, después de seis meses de recuperación en su finca, donde se han curado una gripe. Este gobierno no solo quiere la educación para ellos, también los abortos.Feliz Año Nuevo.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: