Skip to content

Crítica, autocrítica y acelgas

13 octubre, 2013

Se acaba de publicar el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas correspondiente al mes de septiembre. En esta ocasión el CIS preguntaba por asuntos relacionados con el tráfico y la seguridad vial. Hay dos aspectos que llaman claramente la atención: la mejora de la seguridad vial y el papel del carnet por puntos. Un 60 por ciento de los españoles considera que los desplazamientos en coche por autovía y autopista son ahora más seguros que hace diez años, y solo un 6 o un 7 por ciento opina que son más inseguros.

Así que, independientemente de las estadísticas, que dicen que hemos pasado de un promedio de 12 víctimas mortales por accidente de tráfico al día en el año 2000 a un promedio de 4 diarias en 2012, hay un porcentaje pequeño, pero irreductible, de personas que dicen que la cosa no ha hecho sino empeorar. Lo que viene a confirmar que siempre hay un porcentaje invariable de gente rara. Uno se los encuentra en todos los ámbitos de la vida; por ejemplo, desde los ocho años he comido en comedores colectivos, primero en el internado, después en el colegio mayor, luego en la mili, más tarde en el comedor de la facultad, y ahora en el comedor del Congreso. Uno piensa que, aunque sea por respeto a las tradiciones de la vida colectiva, lo normal es quejarse de la comida, pero siempre hay un siete por ciento de gente que te dicen: «las acelgas de anoche estaban buenísimas». Mi experiencia es que lo mejor es apartarse, porque no vale darles la razón, ya que si se dan cuenta cambian de opinión enseguida para poder seguir discutiendo contigo.

El siguiente dato llamativo de la encuesta es que cuatro de cada cinco españoles o españolas cree que el carné por puntos ha sido una idea buena o muy buena. Lo curioso es que, aunque fue una medida del gobierno socialista, no exenta de alguna polémica, ahora se la valora positivamente sin distinción de ideologías. Lo cual es un éxito verdaderamente notable, el carné por puntos y la valoración del mismo.

Más allá de esas dos conclusiones, la encuesta del CIS nos ofrece unos datos de los que hacen pensar. En el cuestionario se le pregunta a los conductores en qué medida cometen ciertas infracciones; por ejemplo, exceder el límite de velocidad en la ciudad, rebasar el semáforo en ámbar, o hablar por teléfono mientras conducen. Si les preguntamos a los conductores, solo un 8% dirán que rebasan frecuentemente la velocidad permitida; solo un 12% declaran que aceleran con el semáforo en ámbar y un 5% reconocen que normalmente hablan por teléfono mientras conducen. Sin embargo, el 55% de los ciudadanos en general, opinan que los conductores se saltan a la torera los límites de velocidad, el 55% que se saltan los semáforos en ámbar y el 60% que hablan por teléfono mientras conducen. Lo que no es lógico, salvo que todos veamos siempre a los mismos conductores infractores. Así que me he quedado con la duda sobre si nos falta autocrítica, nos sobra crítica o si es que las acelgas del internado estaban realmente buenas.

Publicado en los diarios SUR y El Correo el 13 de octubre de 2013

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: