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Palabra cumplida

14 julio, 2013

Hace unos días al salir del Hemiciclo me abordó una periodista para preguntarme a quién apoyaría en las primarias del PSOE de Andalucía. Creo que se quedó algo sorprendida cuando le dije que había pensado contarlo en mi columna semanal del diario SUR. Amable y comprensiva aceptó mis razones y, aprovechando lo que había de noticia en mis palabras, anunció ella misma esta columna.

Pero antes de desvelar a quién voy a apoyar, me gustaría romper una lanza a favor del carácter democrático del proceso en el que está incurso el socialismo andaluz, ya que hay quien lo pone en duda. En alguna ocasión he escrito aquí mismo que hay un abanico de procedimientos de elección que son democráticos todos ellos. Unos nos gustan más y otros menos, pero básicamente todos los son si respetan algunas condiciones. Y, según Adam Przeworski, una condición esencial para que haya verdadera democracia es que haya incertidumbre sobre los resultados.

Se habla mucho de falta de democracia en los partidos, y no digo que sin una completa falta de razón, pero lo cierto es que los hay en los que los resultados son previsibles hasta el tedio y otros en los que son bastante menos previsibles. No hablaré de los otros partidos, pero lo haré del socialista. Estoy seguro de que muchos lectores y lectoras recordarán la inesperada victoria de Borrell sobre Almunia en unas primarias. De igual modo pocas personas podrán discutir de manera razonable que la victoria de Zapatero sobre Bono por 9 votos o la de Rubalcaba sobre Chacón por 22 votos eran difícilmente predecibles. De unos mil delegados que forman un congreso del PSOE hubiera bastado que 5 en un caso y 12 en otro cambiaran la orientación de su voto para que el resultado del congreso hubiese sido completamente diferente. Así que, con todos sus defectos, los procesos democráticos en el partido socialista cumplen razonablemente bien la condición que pone Przeworski: son bastante impredecibles.

Ciertamente hay aspectos de nuestros procesos democráticos que podrían cambiarse, como es el número de avales que se necesitan, pero parece razonable que el momento de discutir ese tipo de condiciones es cuando se establecen, no cuando hay que ponerlas en práctica. En todo caso es importante la existencia de un porcentaje relevante de avales para garantizar el valor del partido como vía constitucional de participación política.

Llegado a este punto el paciente lector o lectora estará preguntándose a quién voy a apoyar. Se trata de elegir a una persona que encarne un proyecto. Eso siempre significa excluir a otras personas que están en la competición democrática y que también son valiosas. Afortunado de poder elegir entre personas valiosas, yo apoyo a Susana Díaz. Pocos discutirán que es una mujer fuerte, que es práctica y que es del pueblo. Pues por eso. Porque es una mujer fuerte para gobernar en tiempos difíciles. Porque es una mujer práctica cuando son muchas las necesidades. Porque es una mujer del pueblo cuando más cerca del pueblo han de estar los gobernantes. Palabra cumplida.

Publicado en el diario SUR el 14 de julio de 2013

2 comentarios
  1. 14 julio, 2013 10:37

    Me quito el sombrero ante tu artículo. Lo comparto al 100%. Perdón, me quito la pamela, más femenina!!!

  2. 15 julio, 2013 9:25

    Pues estoy de acuerdo. Hacen falta mujeres en los centros de decisión. Quien ser´la próxima.

Los comentarios están cerrados.

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