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Se va pudiendo

14 abril, 2013

Hace unos días un diputado amigo me contaba que había dado una conferencia en un colegio mayor de Madrid. Me decía mi amigo que, en el debate posterior, uno de los colegiales sostuvo que es bueno meter miedo a los políticos hasta que “hagan lo que queremos nosotros”. Le dije a mi amigo “¿es ingeniero, verdad?”, a lo que mi amigo asintió sorprendido. Mi amigo atribuyó mi acierto a mi pasada experiencia de director de un colegio mayor. Imaginaba él que los años de convivencia con estudiantes de diversas carreras me habían dado una especial intuición para detectar la ideología que se asocia a cada una de ellas. En realidad fue un truco, acerté por puro cálculo de probabilidades, ya que en los colegios mayores de la Ciudad Universitaria madrileña suelen abundar los ingenieros. Eso es todo lo que me dice mi experiencia de director. Por lo demás, las ideas de aquel estudiante de ingeniería son compartidas por bastantes de sus compañeros de las más diversas carreras, incluidas las de humanidades.

Es más, lo que no imagina aquel estudiante de ingeniería es la cantidad de filosofía política que controla. Eso sí, se sorprendería de quiénes ha tomado prestadas sus ideas. Ideas como la de considerar a los representantes votados por los ciudadanos unos “otros” radicalmente ajenos al “nosotros” que constituye el pueblo que los ha elegido. Una negación que lleva a algunos a igualar a los políticos de los sistemas democráticos con los políticos de sistemas no democráticos. Por cierto, a simple vista se podría pensar que es lo mismo manifestarse en Sol que en la plaza de Tlatelolco, o en la Sorbona que en Tian´anmen, pero no es lo mismo, en la respuesta de los políticos se nota la diferencia, aunque no solo en la respuesta de los políticos.

Tres semanas después del mayo del 68 hubo unas elecciones en Francia, que ganó contundentemente la derecha. También, después de que los manifestantes del 15M dijeran alto y claro que los políticos de aquel momento no los representaban, las urnas dieron una aplastante victoria a la derecha en España. Algo falla en el pensamiento de una incierta izquierda. Algo hace que, después de las manifestaciones más apasionadas de su compromiso con el pueblo, la mayoría del mismo vote a la derecha. O falla esa incierta izquierda o falla el pueblo, pero alguien no hace lo que cabría esperar.

Es posible que el gobierno andaluz acabe de dar una pista interesante esta semana al poner en marcha la respuesta más avanzada hasta el momento frente a los desahucios. Los gobernantes andaluces no han necesitado ser intimidados, les ha bastado con la empatía con la gente, con el conocimiento de los instrumentos jurídicos y económicos necesarios para establecer un mecanismo de ayuda a las familias en riesgo de desahucio y con la voluntad de hacerlo. Por fortuna hubo gente que en las pasadas elecciones en lugar de tratar de darles miedo a estos políticos en concreto les dieron sus votos. Y eso, los votos, ha resultado ser fundamental para que se vaya pudiendo.

Publicado en los diarios SUR y El Correo el 14 de abril de 2013. Día de la República.

One Comment
  1. ddsdvsad permalink
    18 abril, 2013 2:48

    Los votos a izquierda unida sin los votos del PSOE no hubieran sido suficientes, y viceversa. En todo caso son los votos como usted dice los que hacen posible una solución por insuficiente que les parezca a quienes no ofrecen nada.

Los comentarios están cerrados.

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