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Espejos

23 diciembre, 2012

Los espejos dan mucho juego literario. Sin duda uno de los más interesantes es el espejo de la sala de interrogatorios de la comisaría. El espejo de la comisaría, que también se usa en otros campos de investigación, es un instrumento de poder. El que mira desde dentro de la sala de interrogatorios no puede ver a las personas que lo observan al otro lado del espejo, que sí lo pueden ver a él. La mirada entre dos personas establece una relación igualitaria, por eso mirar de frente es una forma de reivindicar la propia dignidad y libertad, mientras que bajar la mira es una forma de expresar nuestra pérdida de dignidad o de asumir una condición social o moralmente inferior. El espejo de la sala de interrogatorios impide que se crucen las miradas entre dos sujetos, ese espejo rompe la simetría de la mirada.

Cuando, en una situación de conflicto entre dos personas, una dice «¡no te atrevas a mirarme a la cara!», le está negando la condición de igual, y la expresión funciona casi como un eximente; por el contrario, si le dice «¡mírame a la cara!», le está exigiendo que afronte su plena responsabilidad por el daño cometido, la igualdad ahí funciona como un agravante. El caso es que muchas cosas de nuestra vida giran en torno a la (a)simetría de las miradas.

La transparencia es un valor igualitario, permite ver por los dos lados, pone en relación las miradas. Una sociedad democrática siempre deberá ser más transparente que una sociedad autocrática, y un poder democrático siempre deberá ser más transparente que uno no democrático. El poder político en nuestra sociedad es un poder democrático, y es bastante transparente, aunque seguramente debería serlo más. Sin embargo el poder político no es el único poder que hay en nuestra sociedad, hay más poderes. Hay, por ejemplo, poderes económicos que con una sola decisión de inversión pueden cambiar la vida de una comarca entera, o poderes mediáticos que pueden imponer una agenda determinada a la sociedad, poderes que no dan cuenta a nadie de lo que hacen.

Con los espejos de las comisarías ocurre que el efecto es mayor cuando hay más luz en la habitación en la que están los interrogados y menos luz en la habitación de los que los observan. Si alguien entra en la habitación de los que están observando al interrogado y enciende la luz, el interrogado puede ver que detrás del espejo que le devolvía su propio reflejo hay otra realidad, la realidad de los que lo observan, de los policías, de los testigos, o de los expertos y el dueño en los estudios de mercado.

La habitación de la democracia está cada vez más iluminada, y deberá seguir por ese camino, pero al mismo tiempo la habitación de los poderes no democráticos está cada vez más oscura, y al mismo tiempo que vemos cada vez con más claridad el mundo de la política vemos cada vez menos todo lo que ocurre al otro lado del espejo. Por eso todos debatimos constantemente sobre lo que se ve, y guardamos silencio sobre lo que no se ve.

Publicado en los diarios SUR y El Correo el 23 de diciembre de 2012

3 comentarios
  1. 23 diciembre, 2012 12:15

    Brillante y reflexivo…. Como siempre

  2. 23 diciembre, 2012 19:57

    Tienes toda la razón. Además discutimos y hablamos según nuestra visión de la jugada. Mi color blanco no es el mismo que el tuyo. Veo que en la actualidad en nuestro país, se están haciendo dos ejercicios de democracia. La del Gobierno que está al borde de dejar de serlo y el ejercicio democrático de la oposición, que hace todo lo posible para que no salten las alarmas. A vosotros a la oposición, os pido que nos os canseis de ser vapuleados una y otra vez por esa mayoria arrasadora que nos impone el partido mayoritario, muchos ciudadanos nos damos cuenta de ello y valoramos vuestro esfuerzo.No os canseis por los 29 decretos ley del gobierno, eso, supone cobardía de su parte, pues no desean discusiones en el Congreso, que pongan en conocimiento de los españoles que hay otras maneras y modos de hacer.. Insisto no cansaros y preparaos para unas elecciones adelantadas. Hay que estar al loro, como las vírgenes de las lámparas que menciona la biblia.

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