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Mayoría de vuelta

25 noviembre, 2012

Acaba de cumplirse un año desde las últimas elecciones generales. En aquella ocasión la mayoría de los ciudadanos produjo, con su voto, un cambio de gobierno; pero no solo en la dirección, sino en la fuerza, pues concedió al nuevo gobierno una mayoría absoluta.

Una mayoría de españoles consideró que el nuevo gobierno se enfrentaba a una situación muy difícil, y dotó a dicho gobierno de los instrumentos que pidió para afrontar esos problemas. Y, sin embargo, un año después, cuando el barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas pide a los ciudadanos que evalúen cómo lo está haciendo el gobierno, hay un 67,1% que dice que lo está haciendo mal o muy mal. Ese dato, en octubre del año pasado y para el anterior gobierno, era del 66,3%.

La percepción ciudadana, medida por el indicador de confianza del consumidor, que también elabora el CIS cada mes, es que la confianza, lejos de crecer con el Gobierno Rajoy, ha disminuido notablemente. En enero, cuando comenzó a gobernar, ese indicador era un 68,3; en octubre ha sido un 44, 8; muy por debajo del indicador de octubre del año pasado, un 64,1, todavía con el Presidente Rodríguez Zapatero en el gobierno. Con el Presidente Rajoy, lejos de volver la confianza, se han ido los capitales.

En sociología electoral hablamos del llamado voto exonerativo, un voto con el que los ciudadanos disculpan al gobierno porque consideran que no es responsable de la situación. La estrategia del PP de apelar a la herencia recibida está dirigida a activar ese voto exonerativo, pero no les ha funcionado. Un tema interesante, sin duda. ¿Por qué no es más benévolo el juicio de los ciudadanos con el actual gobierno?

En el mundo social nada suele tener explicaciones sencillas, así que no pretendo agotar la explicación del fenómeno con el argumento que viene, pero creo que puede ser relevante. Muchos ciudadanos están juzgando al gobierno del PP con la misma vara de medir que el PP juzgó al gobierno socialista. La derecha hizo un análisis muy elemental de la crisis, en el que el diagnóstico y la terapia eran coherentes entre sí, aunque no lo eran tanto con la realidad. Todo era culpa de un presidente y se resolvía poniendo otro.

Ahora el gobierno dice que las cosas de la economía son más complejas, dice por ejemplo, que cuatro puntos de PIB «no son tan importantes» cuando se trata de su gestión, claro que si la gente cree esto, difícilmente va a creer que los 2,5 puntos más de déficit que dice que recibió del Gobierno Zapatero sean lo que le impiden al Presidente Rajoy obrar el milagro prometido y le obligan a hacer lo contrario de lo que prometió. Ahora nos enteramos que el Financial Times dice que De Guindos es el peor ministro de Economía de la Unión Europea. Y, en este contexto, hasta la mayoría absoluta se ha vuelto en un factor de desconfianza, porque inquieta estar en manos de quienes tienen más poder que competencia. Y luego dicen que el país está deprimido.

Publicado en SUR y El Correo el 25 de noviembre de 2012

2 comentarios
  1. Pedro Quintero permalink
    25 noviembre, 2012 13:40

    Completamente de acuerdo.

  2. 25 noviembre, 2012 23:17

    Claro que tienes toda la razón, pero el ciudadano sigue insultando al anterior Presidente. Los modales del PP han calado, sus insultos perduran y han quedado, es penoso.Cuando seremos un pais por lo menos educado , ya que se demuestra que tampoco lee,

Los comentarios están cerrados.

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