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Yo la vi bailar

2 febrero, 2012

A mí me pasa lo que a casi todo el mundo, me gusta la novela negra pero nunca se me ha ocurrido poner en práctica las cosas que he leído. Últimamente se ha puesto de moda la literatura sobre las campañas electorales en Norteamérica, y por lo visto algunos han decidido poner en práctica lo que han leído en esos libros sobre la guerra sucia en los procesos electorales.

Lo que ocurre con esos ataques es que dicen más verdad de quien los hace que de quien los padece. Cuando alguien, para perjudicar a Obama, usa contra él los prejuicios habituales contra los negros y los extranjeros, dice mucho de sí mismo y también de lo que piensa de la categoría moral de sus conciudadanos.

Viene esto a cuento por los ataques que, de manera más o menos explícita, viene recibiendo Carmen Chacón en los últimos tiempos. Y no me refiero a la extrema derecha, que tiene una enfermedad autoinmune por la que rechaza a una parte de España que se llama Cataluña. Sino a opiniones y comentarios que recogen algunos respetables medios de comunicación. La estrategia es la misma de siempre. Quienes atacan a Carmen Chacón usan que es mujer y catalana para proyectar sobre ella los peores prejuicios de nuestra sociedad sobre las mujeres o los catalanes.

Lo último que he leído es un reportaje en un influyente periódico de la capital en el que se describe a una mujer sin cerebro, que dice frases huecas que le escribe su marido que es un experto en comunicación. No sólo es una guerra sucia, es cutre. Dice Obama que, como la mayoría de la gente lo conoce a través de los medios, él es para esa gente la persona que describen los medios, conocen al personaje. Lo bueno de conocer personalmente a alguien es que conoces a la persona y no solo al personaje.

Conozco a Carmen Chacón desde el año 2000. José Luis Rodríguez Zapatero le encargó la secretaría de educación de la Ejecutiva Federal. Entonces ella no había cumplido aún los treinta años. Hizo bien su trabajo, yo fui testigo de ello desde el gabinete de Zapatero. Luego fue elegida vicepresidenta del Congreso de los Diputados. Lo hizo bien, y todos los diputados fuimos testigos de cómo conducía los debates. Más tarde fue ministra de Vivienda y de Defensa, y terminó siendo la ministra mejor valorada del Gobierno. Durante ocho años he sido su compañero en la Ejecutiva del PSOE, la he visto intervenir muchas veces, sus posiciones son sólidas, bien fundadas, y de izquierdas. Nunca vi que la moviera otro motor que unos valores firmes y unas convicciones bien fundadas.

Sería bien extraño que personas con la formación de Juan Fernando López Aguilar o Fran Caamaño, ambos catedráticos de Derecho Constitucional, que han compartido con ella largas sesiones de trabajo en el Gobierno y en la Ejecutiva del PSOE, apoyaran su candidatura si no hubieran visto en ella a una persona de valía. Por no hablar de Borrell o de Manuel Marín y María Teresa Fernández de la Vega, con los que ha trabajado muy directamente. O de Gertrudis Alcázar, una socialista ejemplar y secretaria de Zapatero en el partido y en el Gobierno, y que la ha visto desde esa otra perspectiva en que las personas que trabajan con los poderosos ven a quienes se relacionan con ellos.

Es verdad que el marido de Carmen Chacón es un experto en comunicación. Si será experto que Felipe González y Zapatero le pidieron ayuda. Estaría bueno que no le ayudara a su mujer. Si nuestra pareja fuera profesional de la abogacía o de la medicina, ¿no le preguntaríamos también si tuviéramos un problema médico o legal? Pero no entiendo por qué si su marido le da un consejo o una opinión la está manipulando, y cuando asesoraba a González y a Zapatero simplemente los ayudaba.

Hace unos días un joven y brillante economista que lleva unos meses colaborando con ella se la describió a un amigo común como una mujer fuerte, curranta, sencilla y agradecida. Mi amigo me miró para ver que añadía yo, entonces lo miré fijamente y le dije: y eso que no la has visto bailar.

Publicado en La Opinión de Málaga el 31 de enero de 2012

6 comentarios
  1. Jose María Martínez-Cava permalink
    2 febrero, 2012 20:24

    Una vez mas estoy de acuerdo contigo, respecto a lo de mujer y además catalana, joder vaya tandem. Es muy triste que a estas alturas haya estas posiciones, nuestra cultura sigue siendo cutre, la gente no se para a pensar lo mas mínimo, se deja llevar. Sería maravilloso verla al frente del Psoe, pues es la única que hoy dia podría hacer cambios sustanciosos. De Presidente de Gobierno daría una nota muy alta.que se prepare, pues la queda poco, esto se acaba pronto. Si somos listos.

  2. Jose Moral Jimenez permalink
    2 febrero, 2012 21:46

    Excelente.

  3. Cristina Rubio permalink
    3 febrero, 2012 1:38

    Siempre me ha gustado tu estilo de escritura, pero es que además dices verdades como puños. Las mujeres siempre tenemos que ser, como diria un buen amigo mio “inasequibles al desaliento”. A bientôt!!!!

  4. 3 febrero, 2012 10:28

    Y tiene una inteligencia emocional sinceramente apabullante. Ayer en Huelva me dejó emocionadísimo de ser socialista, con un encogimiento de corazón que hacía mucho que no tenía. Repítele mi agradecimiento que ya le día por ello.

  5. Ana permalink
    3 febrero, 2012 23:51

    Adelante Carme, espero que mañana revolucionemos el Psoe y -quizás- a nuestra maltrecha España le demos una ilusión dentro de cuatro años.
    Adelante Carme, creo que eres honesta y representas a esa “nueva clase urbana” que no se dejó convencer por los cantos de sirena de la derecha. Ni caso, a los artículos envenenados, que no sé qué partida están jugando. Tengo mucha ilusión en que seas nuestra nueva Secretaria General y lo digo con todo el respeto que siento por Rubalcaba, pero es tu turno, y estamos clamando desde la militancia por el relevo generacional y lo representas.

  6. Ana permalink
    5 febrero, 2012 12:27

    Me siento decepcionada. Esta era una gran oportunidad para ser coherentes con el discurso feminista de este partido.Sigo sin ser feminista y quizás por eso apoyé la candidatura de Carme. Era el momento de hacer realidad la igualdad de oportunidades y las mujeres de este partido deberían haber cerrado filas con Carme. De nada valen las cuotas, la paridad y los discursos y las Secretarías de Igualdad, si no somos capaces de tener una Secretaria General. La calle (y yo la recorro de verdad) no va a comprender este resultado. No hay cambio de generación ni renovación.
    Ahora a trabajar por las elecciones andaluzas. Y por la próxima candidatura a las elecciones generales. La vida política del Psoe, vuelve a comenzar en los pueblos y ciudades.

Los comentarios están cerrados.

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