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Una oposición útil

20 enero, 2012

El pasado viernes los parlamentarios socialistas malagueños en el Congreso y el Senado presentamos nuestro programa de trabajos para los próximos meses. Y nuestra tarea es, durante los próximos cuatro años, una tarea de oposición. A veces una buena tarea de oposición sirve para arrojar luz sobre el proyecto político de quienes antes estuvieron en el Gobierno. Por eso espero se repare en que Miguel Ángel Heredia ya ha presentado más de cuatrocientas iniciativas de control parlamentario al gobierno de Rajoy. Lo digo porque esas iniciativas servirán para garantizar que no haya ni recortes ni retrasos en los muchos proyectos que los gobiernos socialistas han puesto en marcha en nuestra provincia. Gracias a que hicimos un gobierno útil para Málaga, ahora podemos hacer una oposición útil para nuestra provincia.

Por eso, cuando pienso en una buena oposición en democracia pienso en la que hizo José Luis Rodríguez Zapatero, una oposición con un carácter tan definido que mereció un nombre propio: la oposición útil. ¿Qué es una oposición útil? se preguntará el lector o lectora de esta columna. La oposición útil es una oposición que sirve a la sociedad que nos ha elegido, una oposición cuyo principal interés es ayudar a la gente, una oposición útil es una oposición que sirve a los ciudadanos, que sirve al país.

También recuerdo bien las ironías que provocaba aquella forma de oposición. Blandos nos llamaban. Pero la lógica de Zapatero era sencilla: no quiero ganar porque las cosas se tuerzan en nuestro país, sino por merecerlo. Así se lo dijo a José María Aznar en su primer Debate de la Nación. Y así lo hizo. No hizo nada para que las cosas fueran mal. Al contrario, Zapatero apoyó al gobierno en los asuntos de Estado, y por encima de cualquier otro asunto de Estado estuvo la lucha contra el terrorismo. No confrontó en ese tema con el PP, no hubo preguntas parlamentarias, no hubo reproches en los mítines, no hubo insidias, sospechas o acusaciones. Solo hubo lealtad a lo que no une a todos, al pacto de vida y de libertad que constituye nuestra comunidad política.

Zapatero supo ver las políticas de la derecha que hacían daño al país, las políticas que atentaban contra nuestra conciencia y contra los intereses de la mayoría, y entonces tuvo el coraje de oponerse con dureza, y con respeto. No se sumó a los ataque fáciles, a las críticas personales, a Aznar o a a su familia. Algunos decían que si hacía una oposición útil, los ciudadanos lo dejarían en la oposición. Esos no entendieron nada. Como dicen en mi pueblo: el que sirve, sirve para todo. Y no hay mejor credencial para un partido de gobierno que haber hecho una oposición útil.

Algunas personas atribuyen la victoria de 2004 a la mala gestión que hizo el PP de los terribles atentados del 11M. Eso de la mala gestión es un eufemismo, pero en todo caso yo invitaría a repasar cuál fue la evolución de la intención electoral y la valoración de Zapatero a lo largo de su mandato como líder de la oposición. A veces basta con unir la línea de puntos para tener el dibujo. Y la línea de puntos señalaba la victoria de Zapatero.

Estuvieran o no de acuerdo con Zapatero cuando la formuló, veo que ahora todo el mundo abraza la idea de la oposición útil, incluso los más conspicuos representantes del realismo político en el PSOE, y me alegro.

Publicado en La Opinón de Málaga el 17 de enero de 2012

2 comentarios
  1. Francisco J. Oliva permalink
    21 enero, 2012 17:41

    En cuanto a lo que dices de la victoria de Zapatero, es algo que frecuentemente discuto con alguna gente. La tendencia era claramente favorable al PSOE, pues ya en 2003, con las elecciones municipales, a nivel nacional el Partido Socialista sacó unos trescientos mil votos más que el PP.

  2. jose maria martinez-cava permalink
    22 enero, 2012 19:22

    En nuestro estilo, es normal pensar en el tipo de oposición que citas, es honrado, ético y moral. Pero cuando se desea ganar a costa de lo que sea, esto se olvida y se recurre a la carnaza, al insulto, a la descalificación y a la mentira. El resultado está ahí. No digo que sea el mejor y como no lo es,al final se paga, es como el estudiante que termina a base de copiar,podrá llegar a triunfar, pero nunca será un buen profesional. Pues nada aquí seguimos, pero ya falta muy poco. Jose Maria

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