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¿Quién vigilará a los vigilantes?

13 septiembre, 2011

El jueves pasado se hicieron públicas las declaraciones de bienes de senadores y diputados. Sé que hay personas que no compartirán mi opinión, pero a mí me parece una buena cosa que se conozca el patrimonio y los ingresos de los representantes de los ciudadanos. Me parece buena por diversas razones, y una de las más poderosas es que hay pocos sistemas de control más baratos y eficaces que la transparencia.

En ese sentido, la idea de un dios que todo lo ve y que todo lo oye, es un mecanismo de control verdaderamente insuperable. Lástima que algunos la fastidiaran añadiendo la idea del perdón. Al final, algunos creyentes terminan convirtiendo a Dios más en un cómplice que en un juez, y con un cómplice así esas personas se animan a hacer las mayores atrocidades, basta pensar en el aniversario que conmemoramos el pasado domingo 11 de septiembre.

La verdad es que siempre he confiado en las personas, así que de niño mi abuela me convenció enseguida de que Dios lo veía y lo escuchaba todo, y la verdad es que esa idea tuvo su influencia a la hora de contenerme de hacer algunas maldades, aunque también influyó bastante el hecho de que yo era más bien bajito y delgado, y eso te contiene bastante. De mayor, y sobre todo desde que tengo responsabilidades políticas, la prensa ha ido ocupando en mi conciencia el mismo lugar que ocupaba en mi infancia la idea de un dios que todo lo sabe. Cualquier cosa que hagas o digas, e incluso cualquier cosa que no hagas o no digas, tarde o temprano, termina en la prensa. La idea de Dios es mucho mejor que la práctica de la prensa. Al fin y al cabo Dios sabe exactamente lo que has hecho, tiene toda la información, y te juzga exclusivamente por lo que has hecho, considerando todos los atenuantes y eximentes, y encima es misericordioso.

La prensa suele ser bastante distinta: en muchas ocasiones publica los hechos antes de comprenderlos e incluso antes de conocerlos. También con cierta frecuencia te condena antes de juzgarte, y aunque los procedimientos con los que actúa son a veces bastante opacos, el objetivo suele ser que se entere todo el mundo. Con todo, y dado los tiempos con los que trabaja Dios, es bueno que exista la prensa, a pesar de todas sus imperfecciones. Así que si cualquier responsable político antes de hacer cualquier acto, de tomar cualquier decisión, pensara que en ese justo instante está siendo observado por la prensa, constataría de inmediato que la calidad de su acción o de su decisión mejora notablemente.

Uno de los principios más importantes de la tradición republicana cívica es que el precio de la libertad es la eterna vigilancia. Mi admirado Philip Pettit propone dos ejemplos de esa vigilancia: la del policía y la de la alarma de incendios. En la primera confiamos en la vigilancia activa de la policía, en la segunda confiamos en que alguien llame a los bomberos. La segunda es más eficaz y más barata. Colgar en internet, a la vista de todos, las rentas y bienes de quienes tienen poder es como colocar una alarma de incendios. La prensa es un magnífico instrumento para avisar a los ciudadanos cuando esa alarma salta. Es difícil imaginar un sistema más barato de restaurar la confianza en nuestros representantes y en nuestra democracia.

En nuestra democracia hay más poderes además de los elegidos por los ciudadanos, poderes blandos o duros que inciden en el destino de multitudes, poderes como los jueces o los periodistas, aunque no sólo. El poeta Juvenal expresaba otro importante principio republicano diciendo: «¿Quis custodiet ipsos custodes?» (¿Quién vigilará a los vigilantes?).

Publicado en La Opinión de Málaga el 13 de septiembre de 2011

2 comentarios
  1. jose m aria martinez cava permalink
    13 septiembre, 2011 15:45

    La transparencia es buena. Los que se oponen, los menos será por salvar su intimidad, el resto para tapar iniquidades. El PP en la Comunidad de Madrid, se niega, por algo será. Resulta que es la Comunidad que va a eliminar 3000 profesores, pero su Presidenta Sra. Aguirre desea implantar una policía autonómica y dice que es para n o gastar.

  2. 15 septiembre, 2011 23:56

    Que lujo es siempre leer tus reflexiones tan lúcidas…

    Mónica Menéndez Moreno

Los comentarios están cerrados.

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