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Algo genial o ridículo

9 agosto, 2011

Reconozco que no es fácil. No es fácil tener algo que decir cada día. Algo lo suficientemente importante como para que merezca la pena la convocatoria de una rueda de prensa. Vaya por delante mi comprensión y solidaridad a quienes, amigos o contrarios, se ven en la tesitura de alimentar a ese voraz monstruo que es la opinión pública con su constante demanda de novedades. Uno compra el periódico, enciende la radio o la televisión, y no sólo cree que tiene el derecho a que le cuenten lo que ha pasado, sino el derecho todavía más elemental a que haya pasado algo.

Imagine el inteligente lector o lectora, al portavoz del Partido Popular, el señor González Pons, convocando cada día de la presente legislatura una rueda de prensa para explicar las iniciativas de su líder, el señor Rajoy. Hay trabajos crueles. Lo que ese hombre ha tenido que sufrir viendo ante sí cada día a la prensa, y no tener una iniciativa, ni una propuesta, nada de nada para ofrecer a un país canino de soluciones. Es como para ponerse, o volverse, malo.

Resulta llamativo el contraste entre la anterior legislatura y ésta. Cuánta imaginación derrocharon antaño para crear problemas, aunque fueran falsos, y que poca hogaño a la hora de ofrecer soluciones, aunque sean malas; pero las cosas vienen como vienen, y ha sido esta legislatura en la que le ha tocado la portavocía del PP al señor González Pons. Por eso, aunque me disgustan las cosas que dice, no puedo dejar de comprender que, después de todo, de tanto emplear productos tóxicos, también él ha terminado por intoxicarse; y que de tanto golpear sin ton ni son, de vez en cuando él mismo quede maltrecho a poco que uno se fije.

Sin ir más lejos, el otro día, en mitad de un episodio agudo de la crisis de la deuda, el señor González Pons salió a decir algo, y como no tenía nada que proponer, nada de nada, le exigió al presidente Rodríguez Zapatero que hiciera algo que fuera genial o ridículo. Todo lo que el portavoz del principal partido de la oposición tenía que ofrecer al país en un momento de grave dificultad era una frase supuestamente ingeniosa. En el fondo a él le da igual lo que haga Zapatero, sea genial o ridículo, porque todo lo convertirá en leña con la que golpear al presidente, en un ambiente de opinión pública en lo que lo más vil es también lo más fácil.

Sin embargo, detrás de la exigencia de González Pons hay una cruda verdad sobre sí mismo y sobre su partido, y es que descarta una respuesta a la crisis nacida de la consciencia de las propias fuerzas, del trabajo inteligente y constante, de la relación, digna y práctica a la vez, con aquellos países e instituciones supranacionales cuya colaboración necesitamos, en fin, de todas esas cosas sensatas que nos sacan a los seres humanos de las dificultades de la vida.

Bajo las palabras de González Pons se reconoce la incapacidad de su partido para dar una respuesta como la que lleva dando, en silencio y bajo los golpes, Zapatero a lo largo de todo este tiempo: pues sólo con trabajo duro, con persuasión y con sacrificios se consiguen decisiones como las del BCE o las declaraciones tranquilizadoras de Merkel y Sarkozy durante el pasado fin de semana. No son respuestas geniales, ni ridículas, son prácticas. No lo resuelven todo en un instante, pero nos hacen avanzar en mitad de la tempestad en lugar de hundirnos. Lo que intenta una y otra vez el presidente es el mismo tipo de respuestas que dan la mayor parte de las personas que consiguen salir de una crisis en sus vidas, en sus estudios, en su trabajo o en sus empresas. Lo demás es autoengaño de creer que hay una solución que no requiere trabajo, ni esfuerzo; lo demás es caer en el ridículo de pensar que hay una solución genial.

Publicado en La Opinión de Málaga el 9 de agostode 2011

3 comentarios
  1. aurelio miguel belando martínez permalink
    10 agosto, 2011 4:38

    González Pons dice cualquier cosa con tal de que suene bien a los oídos de la ciudadanía, pero el otro día Cristóbal Montoro dice que el PP sí que gestiono bien durante el mandato 1996-2004, lograron inversionistas, crear puesto de trabajo y un montón de cosas más.

    Lo que no dice es que nuestro poder adquisitivo bajo un 67%, lo que costaba 100 pesetas paso a valer 1 euro (=167 pesetas), privatización masiva de empresas públicas, recorte de becas, recorte de I+D+I, nos metió en una guerra ilegal, intento justificar los atroces atentados de Atocha culpando a ETA, etc.

    De herencia nos dejo una burbuja inmobiliaria imposible de gestionar, con el consiguiente paro que produciría al estallar la burbuja.

    Las consecuencias de todo ello la estamos pagando desde que se produjo el colapso a nivel mundial.

    Lamentable el PP, Rajoy y su sequito, una vez anunciadas las elecciones temen que la gente corriente se de cuenta q el PP no tiene programa

    Evidentemente existe otra forma de gobernar, con las políticas progresistas del PSOE, que a pesar de lo mal dadas que nos vienen, estamos saliendo a flote de manera adecuada, ello permitirá relanzar la economía y empezar a crear empleo, todo ello a pesar de las dificultades provocadas por actores externos y actores internos.

    Para el PSOE las personas primero.

  2. jose maria martinez-cava permalink
    10 agosto, 2011 10:00

    Genial la descripción de los contrarios y declaraciones de los teloneros, pues el actor principal sigue missing. Pero no te preocupes, ellos no hacen el rdículo, están en posesión de la verdad. Por otra parte salvo inculcar el miedo al igual que la iglesia,insultar y desprestigiar no quieren saber otra cosa, pues esa actitud les da votos, que es lo que desean. A ver si los expertos sociologos, filósofos consiguen eliminar los efectos de los insultos que tantos beneficios les procura a esos muchachos.Y como estamosde vacaciones, ya está bien. Que lo paseis bien.

  3. jaimeaznar permalink
    10 agosto, 2011 15:13

    Saben lo que quieren, pero prefieren la bronca a tener que contarlo cara a cara.

Los comentarios están cerrados.

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