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Día hábil

2 agosto, 2011

El viernes pasado tenía dos reuniones matutinas en la sede socialista de la calle Fernán Nuñez, desde allí seguimos algunos compañeros la comparecencia del presidente del Gobierno y su anuncio de convocatoria de elecciones. Inevitablemente, la comparecencia del presidente Rodríguez Zapatero era para mí algo más que un dato político. Por eso me alegré de estar en compañía de personas con las que comparto afectos, además de ideales y muchos años de militancia.

Hablando del poder de los medios de comunicación en política, el presidente Obama cuenta en su libro La audacia de la esperanza, que para la inmensa mayoría de los ciudadanos él es lo que dicen los medios, y sólo lo que dicen en los medios. Para quienes escuchábamos a José Luis Rodríguez Zapatero en la sede socialista malagueña, él es bastante más que lo que sale en los medios; los que estábamos allí hemos compartido personalmente con él los esfuerzos iniciales por construir un proyecto político, las incomprensiones y las alegrías, algunos habían compartido las intensas emociones de la tribuna, otros los trabajos y los días. Todos, los éxitos políticos, las conquistas de libertades y de derechos; todos también habíamos compartido los días duros, los sinsabores y las dificultades.

Las dos reuniones de aquella mañana tenían que ver con la elaboración de la estrategia y del programa electoral, y la declaración de Rodríguez Zapatero venía a aclararnos los tiempos y los plazos. Fue, la del presidente, una intervención sobria, explicó cuándo y por qué las elecciones.

Explicó que la fecha de las elecciones, el 20 de noviembre, era sólo una fecha más. Lo hizo desde los intereses generales: ese era el tiempo que necesitaba para la aprobación parlamentaria de las últimas reformas que se había propuesto y también el plazo que permitía que el siguiente gobierno pudiera estar en activo desde el primer día de 2012. Conociéndolo sé que es así, ambos pertenecemos a una generación para la que esa fecha ya no es más que otra fecha de la historia, de esas en las que se superponen los acontecimientos en el calendario, en tal año murió Franco, en tal otro hubo elecciones, en tal otro nació tal artista o tal político. Ninguna fecha debería estar inhabilitada para el ejercicio de la democracia.

Las reuniones de aquella mañana terminaron tarde. Tanto que, para no hacer esperar a mi madre, con la que había quedado a comer, cogí un taxi que me llevara desde la calle Ayala a la Cruz de Humilladero, un camino que hago habitualmente andando. El taxista llevaba puesta una de esas radios que cada día inyectan su dosis del veneno del odio y la crispación. Me dijo, «¿sabe que ya se va, qué ha convocado elecciones para el 20 de noviembre?», yo no tenía muchas ganas de hablar y le contesté con un monosílabo: «sí».

El hombre me dijo: «es que está obsesionado con que Franco le mató al abuelo, pero yo escuché en la radio, a uno que había escrito un libro, que al abuelo lo mató una bala perdida en el levantamiento minero de Asturias». No lo puede evitar, y le dije: «pues la bala tardó dos años en llegar desde Asturias, en 1934, a León en 1936». El taxista, siguió insistiendo en su idea, ajeno a la realidad histórica y a la realidad de un semáforo en rojo, que se saltó con evidente riesgo para los demás y para nosotros mismos.

Algunos dicen que los socialistas nos hemos alejado de la realidad, escuchando a aquel hombre pensé que quizá de lo que nos hemos alejado es de un cierto poder mediático, de un poder capaz de convencerte de una realidad cuya falsedad no percibes hasta que te la pegas. Aquel hombre se disculpó por saltarse el semáforo diciéndome: «pensará usted que soy un mal profesional». Los otros no dicen nada, callan y esperan, mientras la realidad que construyen transgrede la verdad cada día. Ellos también son profesionales, pero no de la historia, ni del periodismo.

Publicado en La opinión de Málaga, el 2 de agosto de 2011.

5 comentarios
  1. 2 agosto, 2011 15:28

    “y también el plazo que permitía que el siguiente gobierno pudiera estar en activo desde el primer día de 2012”. ¿Esto es algún tipo de argumento?

  2. jose maria martinez-cava permalink
    2 agosto, 2011 18:50

    Claro que compartimos todas esas cosas que comentas, pero no estamos siendo capaces de irradiarlo, y yo me revelo por esa incapacidad, y trabajo para que no ocurra, lo veo como una utopía, pero no me canso, al igual que otros compañeros. La realidad que narras del conductor, es normal, es un gremio de fachas, y todavía no se porqué, pues trabajan horas, ni se sabe, a lo mejor viene de antaño, cuando las licencias se daban a cambio de una camisa azul, tambien por las emisoras que escuchan. Ya hay conductores jóvenes que se expresan de otra manera, todo llega. Pasar un buen verano

  3. ana permalink
    4 agosto, 2011 14:51

    Andrés: yo comparto contigo que la realidad es la que nos cuentan los medios de comunicación. Con sus intereses. Con sus datos. Incluídas las redes sociales. Incluída Internet con el jueguito de pongo en primer lugar lo que pagan para que leas.
    Dime: cómo puedo enterarme de la verdad, si la política ya no es calle, no es discurso directo, no es contacto cuerpo a cuerpo? Dime, dame la forma de conocer las opiniones de mis dirigentes, sin pasar por el filtro de nadie.

  4. 5 agosto, 2011 20:50

    Tergiversan cualquier realidad, desde sus terminales mediáticos… pero también desde los políticos: ya me gustaría escuchar la explicación de la tal Ana Mato que hablaba de los “niños andaluces analfabetos”, sobre los resultados en Matemáticas y Lengua de los chavales madrileños de 14 y 15 años, toda vez que la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid está gestionada desde hace 16 años por el PP de Madrid.

    “El 70% de los alumnos de 14 y 15 años de Madrid no tiene los conocimientos mínimos”

    http://www.elpais.com/articulo/sociedad/alumnos/anos/Madrid/tiene/conocimientos/minimos/elpepusoc/20110805elpepusoc_3/Tes

  5. jose luis permalink
    6 agosto, 2011 18:33

    Así es. Lo has expresado a tu manera con cierta riqueza literaria, pero no menos gráfica. Durante estos ocho años he sacado eso en limpio, que el constante ataque deliberado de los media para denigrar, destrozar al personaje a pesar de que en muchísimos campos supera a su antecesor y a su posible sucesor (dios no lo quiera). Como también te refieres a Obama el sistema para defenestrarlo y deshacer su icono es idéntica. Supongo que conocerás el libro de Manuel Castell donde relata como fue la caída de Felipe González y ascenso de Aznar y donde describe el poder de la prensa actual en el mundo. Lástima que no hayamos aprendido nada de la experiencia ni de la historia. Un saludo

Los comentarios están cerrados.

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