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Sopa de ganso, paso de oca (*)

5 julio, 2011

Estoy en una reunión con cuatro directores generales y tres asesores ministeriales del más alto nivel. La reunión aborda algunos temas muy complejos y se va prolongando. Poco a poco, algunos de los reunidos llaman a sus casas, o a las personas con las que habían quedado citadas, y anuncian que llegarán tarde (a casa) o que no llegarán (a su cita).

En un momento de la noche la conversación se relaja y hablamos durante un rato de la situación política general y, por tanto, de las movilizaciones sociales y de la percepción ciudadana sobre el desempeño de sus representantes. Entonces les cuento la siguiente anécdota: «Hace unos días, hablando con un chico que lleva un año trabajando en el Congreso, y que está muy comprometido con las movilizaciones del 15-M le dije que durante unos días le di vueltas a la idea de acercarme a Sol y ofrecerles a los acampados mi coche oficial como diputado, que además nunca uso, para que durante el tiempo que lo necesitaran lo usaran en los lógicos servicios de transporte que una movilización de ese tamaño necesita. El chico se quedó muy sorprendido, y me dijo: Es verdad, siempre te veo en metro, ¿por qué no usas el coche oficial?, y ¿cómo hubieras hecho para ponerlo a disposición de los acampados?».

Mis interlocutores de la reunión nocturna en el ministerio me dicen: «Es verdad, por qué no usas el coche oficial, y cómo ibas a ponerlo a disposición del movimiento 15-M, ¿qué le contestaste al chico?».

Es posible que el amable lector o lectora, a estas alturas se esté haciendo las mismas preguntas que el chico del Congreso y los altos cargos ministeriales. Si se las está haciendo es que piensa, de entrada, que los diputados tenemos coche oficial. Que lo piense el lector es bastante comprensible, porque es harto improbable que conozca los recursos que tiene un diputado a su disposición.

Que lo piensen los altos cargos ministeriales es más sorprendente, pero que lo piense una persona que lleva trabajando un año en el Congreso es verdaderamente llamativo.

Lo más interesante fue ver la cara de mis interlocutores cuando les expliqué que no tenemos coche oficial. Una cara de sorpresa primero, y de profundo desánimo después. El chico que trabaja en el Congreso me miró con los ojos muy abiertos y me dijo: «Si yo, que trabajo aquí y os veo todos los días, pensaba que tenéis coche oficial ¿qué pensará la gente que no conoce esto?».

Valga el ejemplo menor, pero indiscutible, de la inexistencia de coche oficial para los diputados, por ejemplos mayores como la (también inexistente) ayuda del gobierno de nuestro país a la banca. Lo cierto es que muchas personas, cuando se les cuenta lo que de verdad ocurre nos dicen: «¿Y esto por qué no se sabe, por qué no se lo contáis a la gente?» Claro que se lo contamos a la gente, tal y como ahora lo estoy haciendo ahora, pero por alguna razón no funciona.

En Sopa de Ganso (1933), la divertida película de los hermanos Marx, uno de ellos le dice indignado a una dama que duda de él: «Señora: ¿a quién va a creer, a mí o a sus propios ojos?». Deberíamos preguntarnos qué clase de poder es ese que influye más en nuestro juicio que nuestra propia experiencia de las cosas. Conviene desconfiar de ese poder, porque después de darnos sopa de ganso, nos pone a desfilar al paso de oca.

Publicado en La Opinión de Málaga el 5 de julio de 2011

(*) Aclaración: Como en alguna ocasión se puede ver por televisión, el Presidente del Congreso, los miembros de la Mesa y los portavoces de los grupos parlamentarios tienen coche oficial.

8 comentarios
  1. Orlando permalink
    5 julio, 2011 11:08

    Interesante cuestión, no le falta razón, pero aún así no me vale. Botín no me va a hacer caso, no tiene por qué atender más peticiones que las de sus accionistas; el gobierno sí debe prestar atención a mis peticiones. Me puede parecer mal que Botín no tenga en cuenta mis deseos, pero quien realmente me irrita que no lo haga es el gobierno.

  2. 5 julio, 2011 14:49

    Hay que hacer correr los bulos sobre el chollo que es ser diputado, quizá sea muchíiiiisimo más rentable ser asesor de PPaco Gürtel, o estar en la nómina de los centenares de asesores del Faraón Gallardón.

  3. Carmen permalink
    5 julio, 2011 21:49

    Señor Torres Mora, sigo con mucho interés las cosas que escribe. Le felicito por este post y le animo a seguir haciéndolo. Un saludo. Carmen.

  4. Aurelio Miguel Belando Martínez permalink
    6 julio, 2011 3:56

    Una mayor cercanía y ser espejo permitiría que la ciudadanía sacara conclusiones adecuadas y además impediríamos que la manipulación informativa, bien orquestada a través de las directrices de la derecha, nos diera sopa de ganso y/o que nos impusieran el paso de la oca, o cualquier otro, pues los valores democráticos progresistas reflejados darían tolerancia, igualdad, diversidad, no-discriminación, etc.
    Ello si permitiría que la ciudadanía se adhiera al proyecto socialista, pues reflejaría una parte importante de las demandas sociales, sobre todo permitiríamos a la ciudadanía darse cuenta que para el PSOE las personas primero.

    • inhakimm permalink
      6 julio, 2011 9:24

      Estoy de acuerdo, esto y muchas mas cosas deberian aparecer en pasquines en todas las plazas de todos los municipios, no es suficiente con publicar las cosas en un blog o en la web del congreso, cuantos cuidadanos pueden entrar a esta web, ni entrando todos lo que tiene acceso a internet seria suficiente, radio y television dinamitan todo esto. Estoy harto de ver paquines denuncioando lo que gana tal alcalde o tal concejal cuando el que pega esos pasquines, tambien concejal, gana lo mismo o mas. Animo.

  5. 6 julio, 2011 13:58

    En primer lugar, estimado amigo José Andrés, no es por ponerme “sabijondo” (expresión de mi pueblo), yo sabía que los diputados no tienen coche oficial, y entiendo que la mayoría de las personas lo saben. Este pueblo español es un poco borrico, pero no tanto.
    Y en segundo lugar, no piensa Usted, que en vez de ironizar con la idea que tienen los funcionarios de alto nivel sobre el conocimiento o desconocimiento, de la tenencia o no de coches oficiales de los políticos (representantes públicos) de nuestro País…etc, etc…, no pide Usted que se reduzca drásticamente el uso de coches oficiales, por parte de sus compañeros y compañeras de las distintas administraciones (Nacional, Regional, Diputaciones, y Ayuntamientos)…
    José Andrés, la sabiduría y el bienestar es bueno para todos y todas, el ajuste del gasto es bueno para todas y todos (NO SÓLO PARA LOS QUE TENEMOS UNA NÓMINA). Se lo dice un empleado público que ha visto como se le reduce el sueldo en casi un 5%…, para adelgazar la deuda pública, cuando tenemos amplias vías de agua por muchos sitios, pero siempre tapamos donde menos le duele al que manda.

    Estoy decepcionado con Usted.

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