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Imperfecta pero real

11 junio, 2011

En su libro Republicanismo, Philip Pettit cuenta cómo actúa una persona dominada frente a su amo, y cómo el temor a una reacción caprichosa y arbitraria del amo va moldeando su comportamiento hasta configurar la totalidad del carácter de la persona dominada. Pettit usa como ejemplo la dominación de la mujer. Incluso en el caso de que el marido de una mujer no le pegue, sólo con saber que socialmente es lícito pegar a las mujeres, esa mujer se relacionará con su marido de manera diferente a como lo haría en una sociedad en la que la mujer no está dominada y no está permitido pegar a las mujeres en ningún caso. Aunque nuestro amo sea benevolente y no interfiera, siempre tendremos un cuidado especial cuando nos encontremos ante él por la razón que sea. Ese tener que andarse con ojo es la diferencia entre el que es libre y el que no lo es.

En una sociedad en la que hay dominación, es decir, en la que hay personas sometidas al poder caprichoso y arbitrario de un amo, el carácter moral de la misma se degrada. El lenguaje se va retorciendo para decir sin decir, o para no decir nada, que es como se está más seguro en esas sociedades. Hasta el lenguaje corporal de una persona sometida es distinto al de una persona libre. Una persona libre no tiene que bajar la mirada ante nadie, habla con franqueza y vive y se relaciona con los otros con la confianza del que no tiene que andarse con cuidado.

El que se somete a un amo somete también su carácter. Se vuelve tan adulador de su amo como temeroso del mismo. Con la adulación trata tanto de protegerse de una reacción caprichosa del amo, como de manipularlo, para ir llevándolo oblicuamente a donde le conviene al sujeto servil. Da igual que el amo sea el dueño de la empresa, el alcalde de su pueblo, o el mismísimo pueblo soberano acampado en la Puerta del Sol. El servil exaltará a su amo, negará las contradicciones de su amo, pintará los espejos si es necesario, para que su amo se vea bello y no pierda los estribos.

En alguna parte leí que durante la Guerra de Marruecos, a veces, los jóvenes oficiales españoles se exponían heroicamente en el combate y, como es lógico, el enemigo los mataba. Los soldados marroquíes que luchaban al lado de los españoles solían decir que esos oficiales “no sabían manera”. Del joven Franco decían, sin embargo, que “sabía manera”. En las sociedades, en las empresas, en las organizaciones políticas, en las que hay dominación, es decir, poderes arbitrarios, siempre hay gente que “sabe manera”, que nunca arriesga, que se dobla y se retuerce, hasta perder la dignidad si es preciso, con tal de ahorrarse un latigazo que deshonra tanto al que lo da como honra al que lo recibe, por más que le duela.

Sería bueno para nuestra democracia, tan real como imperfecta, que los representantes levantáramos nuestra voz no sólo para disculparnos por los fallos y errores de la misma, sino también para defender sus logros. Es verdad que el papel de los poderes democráticos no está resultando muy decoroso frente a otros poderes no democráticos que los chantajean con el bienestar de sus ciudadanos, y los ponen entre la pared de la ruina económica de sus países y la espada de la derrota electoral, para que con tal de evitar aquella se arrojen contra esta. Sin embargo, también es cierto que, ante esta situación, el sacrificio de los poderes democráticos refleja todavía un brillo de decencia que no se ve enfrente.

El debilitamiento de los poderes políticos democráticos no es cosa de ayer, sino que se ha trabajado durante mucho tiempo por parte de los poderes no democráticos. La deslegitimación de la democracia aprovecha muy bien los fallos de la democracia, pero no nace de ellos, sino que responde a una voluntad de dominio no democrático que es anterior a los fallos de la democracia. No parece que la mejor manera de defender a la democracia de su impotencia frente a los poderes no democráticos sea debilitando a los representantes y a la democracia misma, ya en su legitimidad, ya en sus recursos.

A finales de la pasada legislatura me tocó debatir en el Congreso con una diputada que argumentaba que el Gobierno no era democrático porque no hacía caso a la ingente cantidad de personas que se había manifestado en la madrileña Plaza de Colón contra el matrimonio homosexual y el divorcio. Mi respuesta fue que si el número era lo importante para ella, dado que los que estábamos sentados allí representábamos a muchísimas más personas que quienes fueron a Colón, resultaba lo más democrático que se legislara en el Congreso y no en la plaza.

El pasado 22 de mayo, cerca de 600.000 ciudadanos, mayores de edad y plenamente conscientes de lo que hacían, votaron en blanco, enviando un poderoso grito silencioso sobre la democracia y los representantes que debe ser escuchado. Ese mismo día cerca de 22 millones de ciudadanos, mayores de edad y plenamente conscientes de lo que hacían, eligieron a 70.000 concejales que iban en listas de partidos. También ellos han dicho algo sobre la democracia y sobre sus representantes que debe ser escuchado y respetado, tanto en Colón como en Sol.

Publicado en Público el 10 de junio de 2011

8 comentarios
  1. Emilio Manuel permalink
    11 junio, 2011 9:41

    Es el gran problema de la democracia, solo cuenta votos y número, sin darse cuenta que detrás de ese voto que ha sumado un número pueden existir muchos planteamientos y connotaciones; ¿porqué votando al PSOE, soy un indignado?, se lo voy a decir, desde los años 70 luché contra el dictador, peleé por nuestra Autonomía Andaluza, muy cerca de mí mataron en Málaga a un joven que como yo la pedía; durante todos estos he visto como los partidos políticos se separaban cada vez más de su electorado, el PSOE hace algunos años eliminó las casas del pueblo, ¿para que debatir, si luego se hacia lo que le daba la gana al cabecilla de turno?, este partido al que siempre he votado, a veces tapándome la nariz, se ha ido alejando de su base natural buscando un centro que a la más mínima se le va.

    Fueron muchos años peleando pidiendo un derecho a votar, para ahora no hacerlo, lo he hecho a favor de un partido que en principio era socialista y obrero hoy no es ni una cosa ni la otra, el problema es que junto con la derecha más rancia de Europa han planificado un bipartidismo en el que votar a otra opción no sirve de nada, resuelvan esta cuestión , y como en el Reino Unido dejen las listas abiertas, otro gallo cantaría.

  2. José permalink
    11 junio, 2011 10:07

    Hola José Andrés:

    Aunque suelo leer todos tus artículos, no me suelo prodigar en los comentarios. Hoy como un día cualquiera, me levanto, leo los periódicos y leo el correo. Pero es que además, hoy se decide quién va a ser el alcalde de mi pueblo, y por tanto, se trata de un día especial.
    Tu sabes que mi forma de hacer política es en la calle, en cada una de sus esquinas, en las tabernas, en las tiendas… y de esa forma de hacer política, de escuchar a mis paisanos ya se intuía lo que iba a ocurrir. En nuestro pueblo, simple y llanamente lo que ha ocurrido ha sido un ejercicio de democracia real, puede que la gente no tenga la madurez política (tampoco se la exige) para saber qué está haciendo con su voto, pero sí que sabía lo que no quería hacer con él. Pues éste razonamiento, junto con unas elecciones en clave nacional, y una “dominación” del partido ha tenido como consecuencia que el PP pase a gobernar con mayoría absoluta.

  3. 11 junio, 2011 14:49

    Efectivamente. Los representantes democráticos representan, por principio, a sus electores. Si bien se les puede exigir que actúen respetando los derechos, libertades e intereses del conjunto de la ciudadanía, que no pretenda nadie que los políticos tengan que representar a, o lo que es lo mismo, hablar en nombre de, aquellos que no les han votado.

  4. Arturo permalink
    11 junio, 2011 19:56

    La impaciencia es la gran enemiga del buen politico.Y las circunstancias, las que marcan senderos
    que nunca se quieren pisar.
    Digo impaciencia, porque si estoy en desempleo, no te perdono.Ya no quiero escuchar ninguna razón
    por muy razonable que sea.

    La valentía del “gran politico” es hacer lo mejor para su país, en su momento y sin pensar en el voto.
    Es decir anteponer los intereses del país a los del partido.ejem. “Sr.Presidente: Rodriguez Zapatero”.

    Hacer reformas,bajar los salarios,flexibilizar el Mercado Laboral, subir el IVA, reestructurar la Banca.
    Es decir, no son medidas populares y cualquier partido teme de hacerlas, por el castigo electoral que
    estas lleva consigo.(La impaciencia).

    Y son precisamente estas medidas,la base para crecer y crear una situación más favorable para todos
    los ciudadanos, cuando den sus frutos.
    Es decir abonar el terreno, para que otros recojan la cosecha.

    La parte débil de la democracia,es que al final, diseño un programa y otras medidas que pudieran ser
    beneficiosa para el país , no se toman porque cuestan votos.
    Por ello habría que añadir, que existen politicos valientes y cobardes. En el juego democrático.
    Los valientes miran por el futuro del país, y los cobardes miran por el partido y los votos.

    A veces el juego democrático, te premia tu trabajo de calculadora.
    Tú que no has hecho nada,sales elegido.Y otros que han trabajado todo lo que han podido por el
    bien del ciudadano.Se les han castigado.

    Esto es juego democrático, pero carece de razones.”La impaciencia del electorado” y “las circunstan- cias
    de los hechos”,han ganado al valiente, al gran politico y a su partido.

    Ganadora?- – España, y no el honesto partido.
    Impaciente?–“Los ciudadanos”.
    Expectadora?–” La calculadora”.
    Meta?–“El futuro”.

    Un cordial saludo.//

  5. 12 junio, 2011 20:37

    ¡Menos lobos, carcundiacita!
    Esto no es cierto, ya que el “proyecto” social-felipista para la PSEUDO-DEMOCRACIA Española se fue diseñamdo desde instancias nacional-Oligárquicas y con apoyo financiero y técnico de “think tank” imperialistas, y así es lo que no pudo ser de otra forma según los intereses dominantes que el profesor VicenÇ Navarro explica aquí:
    —-”El porqué del declive de la nueva vía en el socialismo español-
    Por :Vicenç Navarro
    –La socialdemocracia europea (cuya máxima expresión fue la socialdemocracia sueca) se había caracterizado durante el periodo que abarcó desde el fin de la II Guerra Mundial hasta los años setenta por su estrategia política que consistía en expandir su base electoral, basada hasta entonces en la clase trabajadora, para incluir también a las clases medias, lo cual consiguió mediante el desarrollo de programas universales (es decir, programas que cubrían a toda la ciudadanía), con expansión de derechos sociales y laborales. Tal expansión fue la base del estado del bienestar socialdemócrata, que incluía las transferencias públicas y los servicios públicos que el estado (bien central, regional o autonómico, o municipal) garantizaba a todos los ciudadanos. El concepto de ciudadanía incluía derechos sociales y laborales. Y el Estado (como representante de la ciudadanía y a su servicio) garantizaba la universalidad de tales derechos. A fin de mantener la lealtad de las clases medias (cuyas expectativas eran mayores que las de la clase trabajadora), este estado del bienestar tenía que estar bien financiado, lo cual requería una política fiscal progresiva, es decir, unos elevados impuestos, altamente progresivos y redistributivos, basados en una elevada población empleada. Trabajo significaba riqueza y pagar impuestos. Y de ahí la necesidad de facilitar la integración de la mujer al mercado de trabajo, mediante una amplia red de servicios de ayuda a las familias que permitieran a la mujer compaginar sus responsabilidades familiares con su proyecto profesional (además de cambiar la cultura del varón, corresponsabilizándole de las responsabilidades familiares).
    La supuesta modernización de la socialdemocracia

    En los años ochenta apareció una nueva sensibilidad dentro de la socialdemocracia que fue distanciándola de elementos importantes de esta tradición, presentándose a sí misma como el proyecto “modernizador”, necesario para adaptarse a los cambios en la sociedad. Su nombre varió de país en país. En Gran Bretaña se llamó la Tercera Vía y en España, la Nueva Vía. Un elemento importante de este proyecto supuestamente modernizador, fue el considerar a las clases medias como la nueva base electoral de la socialdemocracia, asumiendo que la clase trabajadora estaba desapareciendo, bien objetivamente, bien subjetivamente. Este proyecto asumía que tal clase se estaba reduciendo numéricamente debido a los cambios en la estructura social o se estaba transformando subjetivamente y dejaba de sentirse clase trabajadora para definirse y sentirse clase media. El discurso de clases desapareció en este proyecto, redefiniéndose la estructura social en ricos, pobres y todos los demás, agrupando a estos últimos como las clases medias. Así, Jordi Sevilla, uno de los intelectuales más influyentes en la Nueva Vía en su libro De Nuevo Socialismo, dedicaba su último capítulo a una crítica de mis escritos, presentándome como anticuado (en realidad, el término que utilizó fue de socialdemócrata “tradicional”) por hablar todavía de clase trabajadora cuando, según él, el proyecto socialista debía modernizarse y considerar las clases medias como las bases sociales del proyecto socialista. De ahí que el candidato José Luis Rodríguez Zapatero, el candidato a la Presidencia del Gobierno como representante de la Nueva Vía, en su discurso de presentación de su candidatura en las primarias del 2004 hablara única y exclusivamente de las clases medias como las bases del nuevo socialismo y nunca (ni una vez) hablara de clase trabajadora. Era, el suyo, un socialismo sin clase trabajadora. Éste era el elemento supuestamente modernizador. Tal candidato ganó las primarias como consecuencia del apoyo de las izquierdas (representadas por la candidata Matilde Fernández) que querían parar a José Bono, el candidato del aparato de Ferraz, sede del PSOE.

    Otro elemento característico de la Nueva Vía (la versión española de la Tercera Vía) fue su distanciamiento de las políticas fiscales progresivas y redistributivas. Como subrayó Jordi Sevilla en el libro citado anteriormente “¿Alguien puede defender a estas alturas del siglo que un programa socialdemócrata debe estar a favor de más impuestos y más gasto público e introducir rigideces normativas a la economía?” (p. 37). Sólo los anticuados (como Vicenç Navarro) podrían todavía pedir tales propuestas. Para entender el significado de esta supuesta modernización y sus consecuencias, es importante recordar que España era entonces el país con el gasto público (incluyendo gasto público social que financia el escasamente desarrollado estado del bienestar español) más bajo de la UE-15. Y después de siete años de Nueva Vía continúa siéndolo.

    La desaparición del compromiso redistribuidor del estado en esta modernización

    Es importante recordar que el Sr. Pedro Solbes, ex ministro de Economía del primer gobierno Zapatero, indicó al final de su mandato (2004-2008) que “la medida de la cual estaba más orgulloso era la de no haber aumentado el gasto público” (El País. 22.07.07). Las mejoras y reducción del considerable déficit social se realizaría, según Sevilla, mediante mejoras de la eficiencia de los servicios públicos, es decir, “a través de ahorros que puedan hacerse en los servicios públicos, sin los cuales no podrían pagarse las mejoras y extensión del sistema” (p. 127). Y además de ahorros, Sevilla proponía el crecimiento del aseguramiento privado (como seguros sanitarios privados) para complementar los servicios públicos, una propuesta realizada ahora por el gobierno de CiU en Catalunya. Esta propuesta significaba que en un mismo hospital público habría habitaciones privadas para los pacientes con aseguramiento privado y habitaciones públicas (con varias camas por habitación) para la mayoría de pacientes sin aseguramiento privado.

    En esta nueva visión, el Estado no era un estado garantizador de derechos y asegurador de bienestar, sino un estado que corregía los excesos del sistema y cubría las necesidades de las poblaciones vulnerables, tal como señaló otro intelectual de la Nueva Vía, Miguel Sebastián. Éste, en una entrevista en El País (21.09.03) respondía a la pregunta del entrevistador sobre si confiaba en el intervencionismo público, que “en absoluto. Soy defensor de esta idea de los demócratas estadounidenses de Estado dinamizador frente a un estado del bienestar o asegurador. El poder público debe tener un papel de promotor o corrector”. Para entender el significado de lo que proponía Miguel Sebastián, hay que conocer que EEUU tiene un estado del bienestar muy poco desarrollado, con ausencia de derechos sanitarios universales, de manera tal que el 56% de las personas que se mueren en aquel país, por tener una enfermedad terminal, confiesan estar preocupadas de cómo ellas o sus familias pagarán su atención sanitaria. Cuando trabajé en la Casa Blanca en la Comisión de Reforma Sanitaria dirigida por la Sra. Hillary Clinton, nuestro sueño era precisamente alcanzar el nivel del estado del bienestar existente en Europa, con un estado no facilitador, sino garantizador de los derechos sociales y laborales. Tengo que suponer que Miguel Sebastian desconocía esta realidad estadounidense cuando escogió tal experiencia como modélica para la socialdemocracia española.

    Miguel Sebastián, así como Jordi Sevilla y como su discípulo José Luis Rodríguez Zapatero, favorecieron la bajada de impuestos, bien reflejada en la famosa frase de este último de que bajar impuestos es ser de izquierdas. Esta bajada, sin embargo, fue la causa de que se creara un déficit estructural del estado que quedó oculto como consecuencia del elevado crecimiento económico debido a la burbuja inmobiliaria que dio un falso sentido de progreso y que incrementó los ingresos al estado a pesar de la reducción de los impuestos. Ahora bien, cuando la burbuja inmobiliaria explotó, apareció con toda crudeza el déficit estructural del Estado. De ahí que el gobierno de la Nueva Vía estuviera muy poco preparado para responder a la crisis. Su marco ideológico, que reducía el papel del Estado, le hizo muy vulnerable a ser cautivado por el mensaje neoliberal promovido por las instituciones de la UE (el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo) y por el FMI. Su explicación y justificación de las políticas neoliberales que ha estado desarrollando el gobierno Zapatero (desregulación de los mercados laborales, privatización y mercantilización de las Cajas de Ahorros, reducción del empleo y del gasto público y de los salarios de los empleados públicos, la congelación de las pensiones y el retraso de la edad de jubilación) han sido las mismas que utilizó la Sra. Thatcher en Gran Bretaña, es decir: No Había Alternativa Posible. “La presión de los mercados financieros” ha sido la frase más utilizada para justificar sus políticas económicas, laborales y sociales de claro corte neoliberal que la clase dominante (burguesía financiera y patronal) han deseado desde hace años, transformándose el gobierno de la Nueva Vía en el socialismo sin clase trabajadora y al servicio del mundo empresarial. Este servicio al mundo empresarial ha tenido incluso una dimensión personal. Muchos de los economistas del equipo Zapatero han terminado y/o terminarán como consultores o empleados de las grandes empresas y bancas que debieran haber intervenido y/o regulado cuando, como empleados del Estado, estaban al servicio de la sociedad.

    Las consecuencias de esta supuesta modernización

    Tres últimas observaciones. Aunque España continuó a la cola de la Europa Social en cuanto a gasto público social, tal gasto aumentó durante el primer gobierno del PSOE (2004-2008) y ello se debió, en parte, a la alianza informal que el gobierno realizó con los partidos a su izquierda (IU, ICV-EuiA, ERC y BNG) inspirado, en parte, por el gobierno tripartito catalán. Pero tal incremento no fue resultado de políticas fiscales redistributivas (desalentadas por el equipo económico del gobierno Zapatero), sino consecuencia del elevado crecimiento económico y aumento de los ingresos al Estado. También, y como consecuencia de la presión a su izquierda, el gobierno PSOE implementó la propuesta de establecer el cuarto pilar del bienestar, que se había incluido en el programa PSOE del año 2000 con la candidatura de Josep Borrell. En su versión original, el cuarto pilar del bienestar incluía el derecho de acceso a los servicios a las personas con dependencias y a las escuelas de infancia (versión que fue reducida en el programa electoral del PSOE en 2004 a los servicios de dependencia). Estas políticas de carácter socialdemócrata explican su victoria en el 2008.

    Aquí quisiera informar al lector de una anécdota significativa. Durante el periodo 2004-2008 fui muy crítico de la política económica del gobierno por las razones indicadas anteriormente. De ahí mi sorpresa cuando en la campaña electoral del 2008, el PSOE publicó el nombre de diez economistas que habían asesorado al gobierno en el desarrollo del programa para el periodo 2008-2012. Entre ellos estábamos Joseph Stiglitz y yo, lo cual me sorprendió, pues éste no era el caso, al menos en lo que concierne a mi persona. Protesté entonces de que se utilizara mi nombre. El portavoz de la campaña electoral del gobierno Zapatero se excusó atribuyéndolo a un error. Decidí no denunciarlo ni comentarlo públicamente para no dañar la candidatura del PSOE. Pero el equipo económico del gobierno Zapatero no ha contado nunca con el asesoramiento de economistas socialdemócratas, que ellos llaman “tradicionales”. Todos ellos son de clara persuasión neoliberal. Y algunos, como David Taguas y Miguel Sebastián, de clara orientación ultraliberal.

    Otra observación, que es obvia pero que requiere hacerse de nuevo. No es cierto que no haya alternativas. Varios economistas hemos documentado extensamente políticas alternativas que son factibles y realistas. No sólo partidos a la izquierda del PSOE sino organismos como Attac, han hecho propuestas alternativas a las neoliberales que se están realizando. Como tampoco es cierto que España no pueda desarrollar otras políticas alternativas, a no ser que haya cambios en Europa y en el mundo. Estas explicaciones y justificaciones de las políticas neoliberales que se están haciendo son falsas y erróneas. Otras políticas públicas son posibles si hay voluntad política para hacerlas. En lugar de bajar el gasto público social para reducir el déficit del Estado, por ejemplo, se pueden aumentar los impuestos. Si España tuviera la política fiscal de Suecia, el estado español ingresaría 200.000 millones de euros más de los que ingresa. En realidad, el estado español es el que ingresa menos fondos. Sólo una cantidad equivalente al 34%, mucho menos que el promedio de la UE-15, 44% y que Suecia, 52%.

    Y la otra observación es que el desastre electoral (reflejado en las últimas elecciones autonómicas y municipales) que están conllevando tales políticas se debe al desencanto entre las bases sociales, y muy especialmente entre las clases trabajadoras hacia el gobierno por llevar a cabo tales políticas. Es lo que pasó en Gran Bretaña con la Tercera Vía, en Alemania con Schröder, en Italia con Prodi, y un largo etcétera. La supuesta modernización del socialismo que conllevaba el abandono de principios básicos del socialismo en democracia (es decir, la socialdemocracia) ha sido un desastre electoral con enormes consecuencias. La Tercera Vía del New Labour que había conseguido el 33% del electorado en 1997 (con el cual consiguió la mayoría absoluta en el Parlamento británico com consecuencia del sistema electoral bipartidista) cayó en picado desde entonces. En 2001, bajó al 25%, en 2005 al 22%, y en 2010 al 19%. En Alemania el Partido Socialdemócrata que había conseguido alcanzar el 34% del electorado en 1998, bajó al 30% en 2002, al 27% en 2005 y al 16% en 2010. Ambos partidos perdieron durante su mandato más de la mitad de sus militantes. Un tanto semejante ocurrió con la izquierda italiana y en grado menor con la izquierda francesa. Las políticas “modernizadoras” (de claro carácter neoliberal) fueron las responsables de tal declive. Es un enorme error creerse que este declive se debe a personalidades y no al rechazo a unas políticas que antagonizan a sus bases electorales. De ahí que la discusión sobre candidatos a suceder a Zapatero sea una frivolidad mediática.

    Es sorprendente que surjan voces dentro y fuera del PSOE que exijan un mayor modernización que parece implicar un mayor abandono de los principios de la socialdemocracia, tal como abandonar el concepto de universalidad de derechos sociales y laborales, de diluir todavía más el limitadísimo compromiso con políticas fiscales redistributivas que tiene hoy el gobierno Zapatero, privatizar la financiación de los servicios públicos, y un largo etcétera. Tal abandono significaría la conversión de tal partido en un partido minoritario, carente de movilización entre las clases populares. La Nueva Vía ha sido un paso en esta dirección. La única manera de parar y revertir tal declive es cambiar sus políticas económicas, fiscales y sociales, recuperando los principios y las políticas que fueron responsables de su éxito en el pasado. La falta de protesta frente a las políticas realizadas hasta ahora no dejan lugar a mucho optimismo para el futuro

  6. Arturo permalink
    12 junio, 2011 23:54

    Como quiera que detrás de las Instituciones de la Unión Europea,Consejo Europeo,la Comisión Europea , el Banco Central Europeo, el FMI . y su “Presidente”.Se encuentran las personas y algunos indignados que con el tiempo aumentaran,y entonces le llamaremos “Los indignados europeos”.

    Lo que ocurre que ” Los indignados europeos”,la mayoría son de países, en donde se están sufriendo
    las politicas neoliberales que los “Sres de países ricos” ,dictan a los más débiles, lo que tienen que hacer, y cuando tienen que pagar los préstamos.

    Me imagino que a los alemanes,suecos,noruegos etc. no le diran que politicas de bienestar tienen
    que eliminar de su entramado social.Ni que sacrificios tienen que hacer sus ciudadanos, con el Presidente a la cabeza, aunque éste sea social democrata, hasta la médula.

    El mundo está lleno de injusticias, y claro está que la cuerda se rompe por la parte más floja.
    Casi todos los ciudadanos sabemos que las olas de cambios de gobiernos, se originan en ciertos
    periodos de tiempo.Y ha llegado la hora que lo hagan los gobiernos de derechas, con sus rebajas de
    impuestos y privatizaciones.

    También hay que hacer hincapié que no son muy adictos a politicas sociales.Ya sea en tiempos de
    crisis o de bonanzas.Lo que ocurre es que en paises en donde el estado de bienestar está tan arraigado
    que con crisis o sin crisis pues lo respeta, porque no tiene otra alternativa.

    Son paises en donde el ciudadano se siente persona, respetada y valorada.En donde el ciudadano
    no tiene que pedir un préstamo para pagar la operación de apendicitis ,y en donde todo el mundo
    tiene sus necesidades basicas cubiertas.En su vida activa y pasíva.(Geriatricos,servicios a domicilios,transportes,utensilios etc.etc.)

    Las politicas neoliberales no le afectan a los ciudadanos de los países anteriormente mencionados,
    y si le afectan a aquellos otros que se encuentran en la cuerda floja.

    Lobos que vienen,
    llegan,hablan,
    pegan el mordisco
    y se marchan.

    Pues sí, Grecia para pagar la deuda lo más pronto posible, se le hará el favor de obligarla a privatizar sus empresas.Y la Sra.Angela Dorothea Merkel y el país que representa seguramente adquirirá alguna.
    Esta es la gran ventaja de pertenecer al” Club de los ricos” y al de “Los pobres”.
    Una forma esta de ayudar a los demás.!Gracias a Dios!,que estámos como en la canción de Paco de
    de Lucia.(Entre dos aguas).Aunque algo nos quitará,quizás algunos jovenes,buenos y bien formados
    ingenieros.

    A veces en vez de ayudar lo que se puede conseguir hacer los países todavía más pobres.Exigir tanto
    que las economias no puedan crecer y lo que están haciendo los cerebros europeos es empobrecerlos todavía más.Y ponerles como aquel que dices la zoga al cuello.

    Los cerebros europeos no se preguntan de cómo industrializar europa y abrir centros de investigación
    para el desarrollo de aquellos otros países que lo necesitan. Para que en el futuro se pueda conseguir una homogeneidad dentro de Europa.No se preguntan que politicas tendrían que llevarse acabo y
    planificar ,para que un día los sindicatos y salarios se puedan homogeneizar y así eliminar el termino:
    club de los ricos y club de los pobres.

    Algunos se preocupan más de los pepinos , nos culpan y empobrecen injustamente a nuestros sacrifica dos agricultores .
    Esperemos que la ola pase en Europa, y todo pueda volver a su cause, para que jamás se de el caso
    de tener que recortar los gastos de ayudas a los más debiles de nuestra sociedad.
    Para que nuestro Sr.Presidente no se vea obligado a hacer cosas, que ni siente, ni piensa debido a su ideología.Y todo para contentar al “club de los ricos” y al mundo financiero.

    Y volveremos,con otro “Sr.Zapatero”.Porque los países no se pueden llamar ricos, si carecen de igualdad y sus ciudadanos se encuentran al descubierto.Si presume de mansiones y chabolas.
    Por ello necesitamos diez años más de gobierno socialista.

    Para entonces nos aprenderemos el verbo : “Encalamocar”.

  7. jose maria martinez-cava permalink
    13 junio, 2011 10:09

    Estoy totalmen te de acuerdo co ntigo, sería interesante que en el próximo Comité Federal del partido, repartieras una copia de l artículo.

  8. inhakimm permalink
    24 junio, 2011 9:25

    El problema es que los votamos un opcion politica determinada y votamos un programa electoral concreto que va con nuestros ideales acabamos asumiendo el programa electoral de los que en campaña, nuestros propios lideres, consideran ladrones, mentirosos,.. lo peor de lo peor, pero claro una vez que se cuentan los votos se ve que si quieres ver realizado algo de tu programa tienes que tragar con el programa del rival, como se pretende hacer politica de “izquierdas” cuando la derecha te sujeta por el cuello y la ultraderecha nacionalsita te sopla en la nuca… si ya se que esto es la democracia en carne viva pero entonces no perdais tiempo en la campaña insultando y menos preciando al que acabara como compañero de cama, y porque no, podeis acordar un programa electoral, asi una vez contados votos ya sear todo mas facil.

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