Skip to content

La Universidad, fábrica de universitarios.

31 mayo, 2011

En su juventud, mi generación conoció tasas de paro parecidas a las que tienen los jóvenes de ahora. También nosotros éramos, a comienzos de los ochenta, la generación mejor preparada de la historia de España; y pese a ello, muchos de nosotros nos encontramos con nuestra flamante titulación universitaria en las colas del desempleo. Los trabajos disponibles no se acercaban ni de lejos a la cualificación que certificaba nuestro título. Por aquella época los amigos solíamos contarnos un chiste en el que unos decían «a mí me gusta mucho que me sirvan el café los sociólogos», y otros contestábamos «pues no creas, que los abogados tampoco lo sirven mal». En fin, cambiábamos la profesión del chiste según cambiaba nuestro interlocutor. Es verdad que algunas profesiones se salvaban algo más, pero tampoco los sueldos y las carreras profesionales que les ofrecían coincidían con las expectativas que se habían forjado aquellos jóvenes médicos o ingenieros.

Recuerdo la perplejidad de mi padre, un obrero manual que trabajaba en CITESA, al ver al primer licenciado de su familia desde el neolítico, buscando un empleo de camarero o de lo que fuera. También recuerdo que me daba quinientas pesetas (3 euros) para salir con mi novia durante el fin de semana. Entonces se te acercaban algunos a decirte «tronco, dame veinte duros»; un sábado, al llegar a la Plaza de la Merced, se me acercó el que hacía seis, pidiendo veinte duros. Le dije que no, pero se puso muy insistente en preguntar por qué no se los daba, así que le tuve que decir «tronco, tengo quinientas pesetas para todo el fin de semana, si le hubiera dado veinte duros a cada uno que me los habéis pedido esta tarde, ahora tendría que estar pidiéndolos yo para dártelos a ti».

La situación era tan novedosa que a todos nos costaba entenderla. Un par de años después, cuando ya era ayudante en la Facultad de Sociología, al comentarle a un catedrático que me iba a casar, me dijo que él no se había casado hasta no tener la cátedra. Muchos de nuestros padres nos contaban que primero ahorraban para comprarse el piso y luego se casaban. Menos mal que no les hicimos caso.
Por aquel entonces se publicó un libro con un título muy publicitario La Universidad, fábrica de parados. Estoy seguro de que fueron más las personas a las que disuadió de estudiar en la Universidad el impactante título, que la lectura del libro. Todo encajaba, los universitarios estábamos parados, luego los estudios universitarios no servían para nada, luego la Universidad no cumplía su misión, lo que había que hacer era reforzar la formación profesional, etc. Las élites tradicionales saben que su poder les viene de ser pocos, y la idea de muchos universitarios nunca les ha gustado, así que se encargaron de extender la idea de que en nuestro país sobraban universitarios. Y siempre que tienen la oportunidad, vuelven al ataque.

Lo cierto es que no es el sistema educativo el que fabrica los parados, sino el sistema productivo. Invertir en la educación de la gente es bueno para el país en general, y para cada persona en particular. En aquella época un amigo, que empezaba los cursos de doctorado a la par que yo, me decía «tenemos que hacernos doctores, porque un país no puede permitirse tener doctores en paro». No es verdad, la tasa de paro de los doctores universitarios es del 4%; pero la de los analfabetos es del 47%. La educación es el mejor seguro contra el desempleo, así que debemos seguir extendiendo ese seguro al mayor número de personas.

Publicado en La Opinión de Málaga el 31 de mayo de 2011

9 comentarios
  1. 31 mayo, 2011 8:27

    A esto se el podría llamar…”enfriar el puchero”. Lamento no verle en los planos de camara, cuando se enfoca la Ejecutiva Federal… Don ALFONSO GUERRA sigue teniendo razón “El que se mueve no sale en la foto” LAMENTABLEMENTE…
    Además, creo que tiene razón en este artículo…, la formación es un seguro para prevenir el desempleo…, esa idea era muy recurrente en voca de mi profesor de Economía de la educación durante la carrera de Pedagogía.

  2. Emilio Manuel permalink
    31 mayo, 2011 8:29

    La década de los 70, crisis del petróleo, tampoco fue muy buena para los trabajadores tuvieran o no carrera universitaria, desde esa década las crisis han sido permanentes.

    Es cierto que la Universidad, como sistema educativo, no fabrica parados, pero ayuda; ¿cuanta presencia de la Universidad Española desarrollando proyectos hay en nuestras empresas, sobre todo en las pymes? escasa o nula, ¿como participa nuestra Universidad en sacar iniciativas para sortear la crisis?, poco o nada; ¿es culpa de la Universidad, o de los políticos que no saben utilizarla?, creo que cada uno vive su vida sin que se toquen y así nos luce el pelo.

  3. jose maria martinez-cava permalink
    31 mayo, 2011 9:03

    Siempre ha sido así, a los poderosos, ricos, como queramos llamarles, nunca les ha gustado que los otros, los pobres, puedan estudiar y acceder a la universidad, cuantos menos mejor, de ahí la diferencia del número de becas y su importe, según la Comunidad Autónoma que sea, si es del PP menos becas y menor im porte, si está gobernada por el PSOE, mayor número y superior cuantía, en las becas Erasmus, nos movemos entre 350 y 650 euros, los datos están ahí. En la situación de no haber trabajo para todos, no es lo mismo emigrar sin saber leer, que con estudios universitarios, a la vuelta los primeros pueden volver con unos ahorros, los segundos además del ahorro traen, preparación profesional, nuevos métodos de producción y un bagaje que sirve para mejorar el tejido industrial del pàis. Es preferible que haya universitartios en paro a que los ciudadanos no puedan acceder a la univesidad

  4. Antonio TOLEDO permalink
    31 mayo, 2011 13:00

    De nuevo,comparto tu escrito. No hay mejor babaje ni patrimonio personal, que la Educación. Una sociedad culta esta preparada para dialogar, debatir, compartir y aproximar opiniones.
    Un abrazo.

  5. Isabel Díaz Fernández permalink
    31 mayo, 2011 16:08

    Corroboro todo lo dicho por tí, José Andres, en este post. Y es que prueba de que la historia es cíclica es que yo acabé mi carrera justo en la crisis del 92. De mi generación se habló como de la mas preparada y perdida. Y, mi pareja y yo también optamos por compartir el amor sin un trabajo fijo y sin propiedades…nos casamos sin piso en propiedad y sin muebles, pero fue la mejor opción: iniciar un proyecto en común sin cargas adicionales y prescindibles.

  6. 6 junio, 2011 11:41

    Es uno de los mejores post que he leído sobre este asunto últimamente. Ha sido un placer leerlo. Un fuerte abrazo

  7. 12 junio, 2011 9:36

    https://jatorresmora.wordpress.com/2011/05/31/la-universidad-fabrica-de-universitarios/#comment-328

    Destaco lo dicho en este comentario: “Es preferible que haya universitarios en paro a que los ciudadanos no puedan acceder a la univesidad”.

  8. Rick Blaine permalink
    22 junio, 2011 15:37

    Exactamente, la universidad forma universitarios y bablablín !!babablán! !!palabras! !!poesía!! !!pero la gente lo que espera es hechos y !!expectativas!!. Coincido con el sr. Torres en una cosa… el mercado no asume la cantidad de universitarios que salen por un problema del sistema productivo, pero…. como siempre se queda usted corto en sus artículos porque claro… toca atacarse a uno mismo ¿verdad?. La pregunta es ¿qué ha hecho el psoe para resolver eso? ah… lo de siempre…hizo… continuar los ladrillos que fueron puestos por el PP hasta que el ladrillo explotó (zapatero consiguió la cifra más baja de paro de la historia con una política clarísima de continuación del ladrillo pepero). Y de “i+d” ni hablamos ¿no?. En fin…. y lo más gracioso es escuchar el ataque frontal a las élites…. cuando la mayoría de políticos forman parte de la élite que lleva a sus hijos a Universidades privadas en las cuales existe mayor inserción laboral. Claro que sí, fantástico ser universitario…. pero como comprenderán !la gente espera un empleo! porque sin empleo no hay capital; y por desgracia en este maldito mundo !sin capital no hay sueño! Es una cuestión de oferta y demanda, sí: una cuestión del maldito mercado que tanto atacan muchos pero ante el que luego todos se arrodillan. ¿De qué narices servirá que en España ahora todos los que ya tienen carrera se saquen un doctorado y aprendan chino? !!De nada!! porque seguirán aspirando a una de dos ser funcionarios o salir pitando…. porque la oferta privada no cubre la demanda privada de empleo. Pero ¿quién hace un doctorado en España? Seamos claros el que tiene prometido de antemano un puesto de profesor de universidad o el que tiene dinero o tiempo libre de sobra. !!Esa es la maldita realidad. Y si a eso encima le unimos… que el nivel de exigencia en la universidad está por los suelos y está tirado sacarse el 90 por ciento de las carreras…. pues estamos donde estamos. Millones de personas tituladas (que no formadas) que esperan un empleo y que no lo tienen. No por su formación mejor o peor… sino por el simple hecho de que nuestro sistema productivo no lo genera y a los políticos de turno…. les importa un bledo. Un saludo.

  9. trullio permalink
    25 junio, 2012 18:20

    Me ha encantado este post. Tiene usted mucha razón, nuestras universidades son mejorables, como todo, pero son una fábrica de buenos profesionales. Esos mismos profesionales que contratan los empresarios alemanes.

Los comentarios están cerrados.

A %d blogueros les gusta esto: