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Las palabras y las cosas, incluido el sufrimiento.

3 mayo, 2011

El pasado sábado, cuando iba en el autobús a mi casa, sonó mi móvil. Era María, mi mujer, que me preguntaba si no estaría a la altura de unos grandes almacenes que hay cerca de casa. Mi primera reacción fue mirar a mi alrededor a ver si se había subido sin que yo me diera cuenta, pero no; miré a la calle a través de la ventanilla, y tampoco la vi. Le contesté: «sí, estoy llegando a ellos, ¿dónde estás tú?». Ella me dijo: «Estoy en casa, podrías acercarte al supermercado a comprar un trozo de queso parmesano». Mi mujer no necesita ponerme un localizador, yo creo que lee directamente mi cerebro. Así que inmediatamente me aclaró: «Ese queso que es duro y viene cortado como un triángulo muy alargado; si tienes dudas lo reconocerás porque en el envoltorio pone queso parmesano».

Cuando entré en el supermercado, alguien a mi espalda me llamó, así que me volví. Era un hombre de mediana edad con una barba cuidada, llevaba puesta ropa de motorista, de color negro, con un casco en la mano derecha y unas bolsas de comida en la mano izquierda. En el casco llevaba dos círculos concéntricos con los colores de la bandera de España. Cuando estuvo a mi altura me dijo: «Por qué no le dices al presidente que se vaya y convoque elecciones inmediatamente». Me presenté (aunque era obvio que sabía quién era yo, porque no creo que le vaya dando recados para el presidente a todo el que se cruza) y le dije: «¿Por qué habría de decirle eso al presidente?». El hombre me contestó que «si me parecían poco cinco millones de parados», a lo que le respondí: «No, naturalmente, cinco millones de parados no me parece poco; pero seguro que sabe perfectamente cuales son las razones por las que tenemos esos parados». El hombre me dijo: «¿No me irás a hablar de la crisis internacional?», a lo que añadí: «Sí, y del modelo de desarrollo económico de nuestro país, y también me gustaría conocer qué hubiera hecho usted o qué haría si pudiera». El hombre se dio la vuelta y me dejó con la palabra en la boca. Conforme se alejaba pude ver que en la espalda llevaba una mochila que también tenía los círculos rojo y amarillo.

Para aquel hombre, como para la dirección del Partido Popular, el paro no es un problema económico y social, no es un problema complejo cuyas causas y remedios deban ser analizados y debatidos; para la derecha política el paro es exclusivamente un instrumento para expulsar a los socialistas del gobierno. Ellos no explican cuál es su diagnóstico, ni cuál es su terapia. Eso ya lo pensarán cuando manden, lo que es seguro es que su terapia será algo que duela, que duela mucho, porque para esa derecha el dolor siempre es una buena terapia. Si ese dolor coincide con un ciclo expansivo, entonces dirán que han hecho el milagro.

Hizo mal aquel hombre en dejarme con la palabra en la boca; no solo por educación, sino por estrategia política. En democracia, como en la vida, cuando las palabras dan un sentido verdadero a las cosas, incluido el sufrimiento, son más poderosas que las cosas, incluido el sufrimiento. No es el paro lo que les dará la victoria, sino nuestro silencio.

Llegué a la estantería de los quesos y había dos tipos de parmesano, parecían iguales y me quedé indeciso. Sonó el móvil, era mi mujer, y me dijo: «Elige el de la izquierda».

Publicado en La Opinión de Málaga el 3 de mayo de 2011.

6 comentarios
  1. Jorge permalink
    3 mayo, 2011 14:35

    Tienes razón José Andrés, los partidos políticos son como los quesos, si no eres un experto en quesos parecen iguales, pero cuando los pruebas te das cuenta que te dejan un sabor muy distinto.

  2. 3 mayo, 2011 14:53

    Así son, nos escupen a la cara las cifras del paro, que curiosamente, a la inmensa mayoría de sus gentes no les afecta, más bien son parte del problema.
    Jamás aportan ninguna solución excepto quitaos de ahí socialistas de … , que los ungidos/as para ostentar el poder lo solucionaremos…
    Pero cómo?
    Y lo peor de todo es que con la fuerza mediática que tienen, tan grande que Griñán le llama la “brunete mediática” van afianzando en las cabezas de parte de nuestra gente la resignada idea de que solo la derecha puede sacarnos de esta crisis.
    Justamente la derecha que nos metió en ella con su desorbitado Plan de Suelo, todo construible y especulable. La que sólo los quiere para quitarnos la mayoría y luego no se acordará para nada de ellos/ellas.
    En fin, que te comprendo muy bien..

  3. 4 mayo, 2011 8:54

    El corazón tiene razones que la razón no entiende… Y bien es cierto que nuestro corazón “rojillo” nos empuja hacia el queso de la izquierda, pero a veces cuando lo mordemos nos viene un regusto un tanto soso (insípido). Creo que las políticas de la izquierda progresista están faltas de más acción y movilidad. Si queremos ser progresista tenemos que fomentar el empleo…, y con la reforma laboral no ha sido posible hasta ahora. Y tiene que ser la propia administración la que encabece dichas reformas y se lo digo desde mi experiencia personal, pues trabajo en un Ayuntamiento desde hace más de cinco años y mi puesto laboral es precario…, muy precario. Y no le digo el signo político del gobierno municipal…, a sabiendas de que Usted se lo puede imaginar y lo puede conocer cuando lo desee.
    De todas formas yo también me hago un lio cuando mi mujer me pide un recado del tipo “queso parmesano…”

  4. jose maria martinez-cava permalink
    4 mayo, 2011 9:04

    Este si que me ha gutado. La solución al paro, no la pensarán, ya saben perfectamente lo que harán, si ha lugar, pero los ciudadanos no quieren ver, en el limbo se debe estar feliz.

    Respecto al hombre , no hizo mal, hizo lo único que sabe, no entienden de diálogo, tampoco les interesa, no lo desean. Nuestra pasividad en la calle les da alas yvotos, he propuesto reuniones de discusión en las calles, parques, no me han hecho caso, y como tampoco tenemos prensa ni tv. pues así estamos. Para finalizar , ellas son más listas.

  5. Teresa permalink
    5 mayo, 2011 8:40

    José Andrés, está claro, quien tiene la solución, es María.

    un beso a los tres

  6. Antonio TOLEDO permalink
    17 mayo, 2011 18:36

    José Andrés, estoy contigo, aunque no me guste el queso, el de la izquierda sabe mejor.
    En cuanto al caballero de la chupa…¿Compró queso? Pues, falta le hace a sus neuronas.
    La pena es que como él, hay millones que piensan igual, los mismos que votarán a Rajoy.
    ¡MÁS EDUCACIÓN Y DE MEJOR CALIDAD, es lo que también necesita nuestro país,Sr. Rajoy!
    ¡A ver si, al igual que presumes de tener la solución al paro, también tienes la receta milagro a la educación y nosotros sin enterarnos!

Los comentarios están cerrados.

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