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Alcaldes

16 febrero, 2011

Pasa en más actividades, a los militares, a los médicos, también al gremio de los cerrajeros y, en general, a todos aquellos que se dedican al servicio público, pero si hay alguien que tenga una disponibilidad de veinticuatro horas los siete días de la semana, esos son los alcaldes. Suele dar igual el tamaño de su población, pero hay tamaños más comprometidos que otros.

Los más «peligrosos» son aquellos con una población lo suficientemente pequeña como para que forme parte de los hábitos de convivencia ir a la casa del alcalde a eso de las dos y media de la tarde a plantearle algún problema o preocupación, y lo suficientemente grande como para que un evento así pueda ocurrir dos o tres veces por semana. En nuestro país hay más de ocho mil ayuntamientos, y se escuchan voces de que sobra un cierto número de ellos dado el pequeño tamaño de los mismos.

No entraré en esa polémica pero, si sobran ayuntamientos, lo que no sobran son alcaldes. Los alcaldes son los políticos por antonomasia, en el sentido más pleno del término, que también es el más noble. Salvo por el tamaño, los alcaldes son lo más parecido al presidente del Gobierno de cualquier país, sus dominios políticos van desde las infraestructuras materiales hasta las más elevadas tareas del espíritu, desde el alcantarillado hasta la cultura. Desde hace muchos años estoy convencido de que el éxito y la solidez de nuestra democracia se deben a que es una democracia de alcaldes, una democracia de municipalistas experimentados.

El pasado fin de semana los socialistas celebramos en Sevilla nuestra Convención Municipal. Lejos de sus plazas y de sus calles, centenares de alcaldes y concejales se concentraron durante el fin de semana para hablar de política municipal, para hablar y para escuchar, porque los concejales y los alcaldes escuchan mucho. Escuchan a sus vecinos en las oficinas de sus ayuntamientos o cuando los paran en mitad del paseo de la mañana del domingo, mientras sus familiares y amigos se alejan con la esperanza de que lleguen si no al aperitivo sí al menos antes de que sirvan los postres.

Quizá por eso, porque saben escuchar, la sala de conferencias estaba siempre llena este fin de semana en Sevilla; llena de alcaldes y candidatos, cazadores de ideas, pescadores de experiencias, recolectores de buenas prácticas. Verdaderos gourmets de los mejores menús políticos que se sirven en estos tiempos, dispuestos a llevarse a sus pueblos las mejores respuestas a la crisis, que son también semillas de un futuro distinto al pasado que nos trajo a estos acantilados en los que han embarrancado la economía del mundo y la nuestra.

El domingo los vi marchar dándole vueltas a la educación vial como alternativa a las multas, al deporte para jóvenes y mayores, a los horarios de los servicios municipales, o a ideas tan llamativas como los «bancos de tiempo» para que quienes tienen tiempo, como los jubilados, puedan invertirlo en algo que lo llene de sentido y así hasta sumar un buen montón de iniciativas para la vida y la felicidad de sus pueblos y ciudades. Todos ellos tienen un aire de familia y muchas cosas en común, pero la que más llama la atención es esa forma de entender el poder democrático tan moderna que pone más pasión en comprender la vida que en gobernarla. Quizá por eso haya tantos que la gobiernen tan bien.

Publicado en La Opinión de Málaga el 15 de febrero de 2011

3 comentarios
  1. Paisano permalink
    16 febrero, 2011 12:25

    Pues sí, ser alcalde o concejal en un pueblo pequeño se antojo difícil en muchas ocasiones. A veces cruzar una calle te lleva más tiempo que el necesario para leer el periódico, otras aguantas el tirón tomándote una cerveza en una terraza y soportando improperios, pero la mayoría acabas satisfecho de lo que estas haciendo por tu pueblo y por defender el interés general de tus paisanos.
    El problema radica en la generalidad, en meternos a todos en el mismo saco, pues siempre se nos acaba metiendo en el saco de “los malos”. No todos los políticos somos iguales, del mismo modo que no existen dos albañiles, fontaneros, carpinteros, etc, que trabajen de igual forma. No todos son unos chapuzas, ni todos son profesionales; no todos cometen los mismos errores, o lo que es peor, no todos tropiezan varias veces en la misma piedra. Pero esto no se ve, o no se quiere ver, o no se vende bien, o al final es que , simplemente, es más sencillo meternos a todos en el mismo saco.

    Un saludo.

  2. Arturo permalink
    16 febrero, 2011 15:24

    No sé, si sobran Ayuntamientos, porque si así fuera, pues sobrarían Alcaldes.Todos hemos vivido
    una época de abundancia en donde el ser Alcalde, dentro de la responsabilidad,lo tenía relativa– men fácil.

    Y todo porque las arcas estaban llenas.Hoy,hace falta hacer uso de la imaginación y austeridad.
    En la vida diaria de “Los Ayuntamientos”pasa de todo.Hay buenos Alcaldes,mediocres y malos.
    Todo esto pasa,como en la clase politica a más alto nivel.En donde los hay que se pasan toda una
    Legislatura,” tirando dardos” y sin hacer nada. Acusando al partido del Gobierno, de corrupción
    cuando ellos mismos, están confeccionando listas electorales ,con personas manchadas en la vida pública y politica del país.

    Yo,me pregunto: –Hasta cuándo ésta anomalía antidemocrática, en nuestro sistema electoral?.
    –Hasta cuándo los ciudadanos tenemos que aguantar,de ver unas listas con nombres de personas
    ya manchadas por sus gestiones irregulares, en el abuso de poder y gestión.
    Hasta cuándo hay que aguantar a los transfugas,sigan ejerciendo en representación del ciudada- no e inclinando la balanza injusta.Es decir,apagando con este vil comportamiento la palabra
    honesta y limpia del ciudadano.

    Nuestra democrácia, tiene que ser transparente,las democrácias están vivas y hay que cuidarlas diariamente.En nuestra pirámide politica, es decir por arriba y por abajo.
    Los ciudadanos con nuestros Sindicatos y redes sociales,tendríamos que salir a nuestras “plazas”
    a manifestarnos y no para pedir una democracia, sino que para exigir la limpieza de ésta.

    Remitiéndome a los Alcaldes y Concejáles habría que decir que nos ha llegado la hora de la inspira
    ción,de las ideas,de la buena, efectiva y competitiva administración,porque ésto también es una forma pública de competir.

    A veces, se tienen los medios económicos y nos faltan ideas. A veces, tenémos las ideas y nos faltan
    los medios.Y para que todo esto se llegue a nivelar y fraguar ,nos hace falta mucha comunicación
    tanto a nivel nacional, como provincial, y sobre todo austeridad en nuestros Ayuntamientos.
    Y no ahora por la cuyuntura econòmica en que vivímos,si no que también en el futuro,cuando vengan tiempos mejóres es decir,de abundancia.

    El apoyo y el ánimo a los creadores.A la facilidad en lo Administrativo. Las ideas a los colectivos.
    A la creación y desarrollo de los” Centros Comerciales”para modernizar nuestro comercio y permi-
    tiendo así la instalación en ellos, de multinacionales.La explotación efectiva de nuestros recur- sos. La creación de bibliotecas de barrios semiprivada, dotándolas de cafeterías.

    El hacer que nuestros muelles,sean pequeños lugares de venta, enfocado a los visitantes de nuestros puertos.(Cruceros y turistas).
    La sobriedad en nuestras manifestaciónes festivas debería de perdurar siempre.
    El desarrollo y controles de garantía en el buen hacer de nuestras Residencia de Mayores.
    El aporte de servicios a los hogares para mayores con capacidad adquisitiva(pensión).Pagada por
    el ciudadano.
    La expansión de nuestra política industrial.

    El que los Alcaldes de los Ayuntamientos más grande,en sus viajes y visitas al exterior puedan
    aportar nuevas ideas a aquellos otros Ayuntamientos más pequeñosy con menos recursos.
    Es ésta una ayuda más,a la modernización y apuesta al futuro de nuestro país.
    En cuanto a los sueldos de los Alcaldes y Concejáles.Que gane más,quien más servicio presten
    y más población tengan en su municipio.
    Todo dentro de unos limites de ingreso, considerado honesto por los ciudadanos.

    Un cordial saludo.//

  3. jose maria martinez-cava permalink
    16 febrero, 2011 19:58

    Si sería interesante un homenaje a los alcaldes de poblaciones pequeñas, pues, ellos despues de trabajar en sus talleres o en labores del campo, cuando llegan a casa, les están esperando para resolver los problemas cotidianos, he tenido muchas experwencias con ellos y todas han sido gratificantes, que si permisos de paso para líneas eléctricas, que si espacio para repetidores, energía y un largo etc., siempre colaboración y además a las tantas de la noche claro. Incluso hay algunos que renuncian a su salario, conozco uno, donde paso el verano que cuando tomó el mando, lo primero que hizo fué renunciar al salario, su antecesor de otro colo si lo cobraba.

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